Patricia paraguaya 613771184
Visite a esta paraguaya hace cosa de un mes , recibe en un piso patera de Barakaldo ,de esos antiguos de escaleras estrechas de terrazo que en su día tendrían una placa con el yugo y las flechas a la entrada...primero me dio la dirección y cuando estaba en el portal y le escribí me mandó al de enfrente (supongo que para ver desde la ventana que pinta tenía). Sus tarifas : 50/100 euros por media o una hora.
Como he dicho , aunque mientras estuve no vi a nadie, si que parecía que se movía bastante gente por allí...se oían voces y en mi camino a la habitación vi un par de maletas enormes envueltas en plástico (como hacen algunos en el aeropuerto) y había incluso una pequeña cama estrecha en el pasillo.
La habitación donde trabaja, aunque antigua ,es amplia. El baño no lo visité ,iba duchado y con el tiempo justo ,así que igual mejor. La muchacha no me ofreció bebida alguna.
Ella es más joven que lo que parece en las fotos ,tendrá unos veintipocos años ,con pircin en la lengua y creo que en al menos un pezón . También tiene numerosos tatuajes. De cintura para arriba está bastante bien, pero la parte de abajo es como si la hubiera generado una IA y no se correspondiera con el resto del cuerpo... en serio, jamás vi algo igual...era como una mujer de una escultura de Botero o un cuadro de Rubens, unas anchisimas caderas y piernas. Cuando viaje a su patria supongo que tendrá que comprar dos billetes de avión, uno para cada nalga.
Quizá por diferencia de edad ,no tuvimos una conversación fluida para nada ...como si fuéramos de distintos planetas. Además , la muchacha soltaba risitas tontas de vez en cuando como si estuviera fumada. Tuvo puesta en el móvil una música nada romántica durante toda la sesión.
En cuanto al servicio (yo le pagué media hora) ,pues la muchacha se deja hacer... El francés natural no lo racanea aunque tampoco es su fuerte. Lo que si racanea es el tiempo, porque a los 10 minutos ya te está diciendo que se acaba el tiempo. Intenté meter el hocico en la entrepierna pero noté ese olor resudado de tener el tesoro ahí oprimido entre los enormes muslos y aborte la misión. Por lo demás ,su higiene bastante aceptable. Me dediqué al folleteo en varias posiciones, la más positiva fue a cuatro porque podías juguetear con su ojete (creo que hace griego y más cosas con suplemento, claro) sin que se quejase.
Terminé rápido en sus tetas con un poco de su ayuda y otro recordatorio de que se acababa el tiempo, me vestí y me pire.
En resumen, si no fuera relojera y por ese precio no estaría mal para una descarga de emergencia, pero a mí no me vuelve a ver el pelo. Puede resultar atractiva para los amantes de las mujeres con carnes, parece que tiene cierto éxito ya que la papelera estaba bastante llena de toallitas .
Un saludo y hasta otra, compañeros
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