Desde mi experiencia, me he dado cuenta de que algunos hombres todavía creen que un servicio de compañía les otorga cierta autoridad sobre quien lo ofrece.
A veces me llegan mensajes que, sin mala intención aparente, reflejan esa idea equivocada: la de que pagar por compañía concede poder sobre mi tiempo o mis decisiones.
Un ejemplo reciente (evidentemente anónimo):
Hola, perdón, pero no voy a poder ir a la cita que teníamos concertada.
Hola, buenas.
No pasa nada, ya me lo imaginaba 😉 (soy un poco bruja). Gracias por avisar en cualquier caso.
Hola, perdona que te vuelva a molestar, pero al final sí me daría tiempo, si no has hecho otros planes.
La verdad que no tengo otro plan, pero independientemente de ello no vamos a quedar. Porque no voy a aceptar a alguien que no tiene las cosas claras o pretende marearme.
Ok.
Sin enfado, sin tensión.
Solo claridad y asertividad.
Este tipo de situaciones me recuerdan que el respeto es la base de cualquier encuentro, sea del tipo que sea. Mi tiempo, mi energía y mi presencia no son algo que se posponga o se reactive según la conveniencia —o el calentón— del momento.
Lo he dicho en más de una ocasión, pero nunca está de más recordarlo: no pretendo agradar ni ser accesible para todo el mundo.
No soy el juguete de nadie, y mi tiempo es, como mínimo, tan importante como el de la otra parte.
Me gustan las cosas claras… y el chocolate espeso
__________________ "Para ser irremplazable uno debe buscar siempre ser diferente" Coco Chanel.
Soy consciente de que últimamente estoy poco presente por aquí y con menos tiempo disponible del habitual. No es por nada negativo; simplemente estoy muy centrada en un nuevo proyecto profesional que me exige bastante dedicación y foco.
No creo en la suerte.Creo en el trabajo, la constancia y la disciplina. Volcarse en un objetivo no garantiza el éxito, pero sí aumenta de manera clara las probabilidades de conseguirlo.
Ahora mismo estoy en esa fase de aprendizaje, revisión y avance continuo. Esta tarde, por ejemplo, asistí a un evento en el Hotel Santemar de Santander: [Sólo los usuarios registrados pueden ver los enlaces e imágenes. ]
Me sorprendió comprobar que la mayoría de las claves de éxito mencionadas ya las aplico desde hace tiempo, aunque he tomado nota de un par de detalles muy enriquecedores que pienso incorporar. Me ha resultado una experiencia realmente valiosa: buenos tips para seguir afinando mi camino y, sobre todo, la oportunidad de conectar con personas que aportan. Reforzar la red personal y profesional siempre da ese impulso que viene bien.
Espero que haya sido un gran día y que -la suerte- disciplina os acompañe
__________________ "Para ser irremplazable uno debe buscar siempre ser diferente" Coco Chanel.
Los siguientes 2 Usuarios dan las gracias a Maria_Cantabra por este Post:
Respeto mutuo base de una relacion potencialmente exitosa
Cita:
Iniciado por Maria_Cantabra
Desde mi experiencia, me he dado cuenta de que algunos hombres todavía creen que un servicio de compañía les otorga cierta autoridad sobre quien lo ofrece.
A veces me llegan mensajes que, sin mala intención aparente, reflejan esa idea equivocada: la de que pagar por compañía concede poder sobre mi tiempo o mis decisiones.
Un ejemplo reciente (evidentemente anónimo):
Hola, perdón, pero no voy a poder ir a la cita que teníamos concertada.
Hola, buenas.
No pasa nada, ya me lo imaginaba 😉 (soy un poco bruja). Gracias por avisar en cualquier caso.
Hola, perdona que te vuelva a molestar, pero al final sí me daría tiempo, si no has hecho otros planes.
La verdad que no tengo otro plan, pero independientemente de ello no vamos a quedar. Porque no voy a aceptar a alguien que no tiene las cosas claras o pretende marearme.
Ok.
Sin enfado, sin tensión.
Solo claridad y asertividad.
Este tipo de situaciones me recuerdan que el respeto es la base de cualquier encuentro, sea del tipo que sea. Mi tiempo, mi energía y mi presencia no son algo que se posponga o se reactive según la conveniencia —o el calentón— del momento.
Lo he dicho en más de una ocasión, pero nunca está de más recordarlo: no pretendo agradar ni ser accesible para todo el mundo.
No soy el juguete de nadie, y mi tiempo es, como mínimo, tan importante como el de la otra parte.
Me gustan las cosas claras… y el chocolate espeso
Si, la verdad que es se olvida que por el hecho de remunerar un servicio nos da la potestad de exigir mas de lo necesario o comportarnos como imbéciles sencillamente.
Olvidamos que al otro lado hay una persona con sus sentimientos, con su predisposición a hacer una cosa u otra. Y egoístamente pensamos que podemos exigir sin tener eso en cuenta. Sin darnos cuenta que con nuestro comportamiento podemos influir para bien en que el servicio sea lo mas exitoso posible.
En mi ámbito profesional, en el que muchas veces estoy de cara al publico y otras veces en reuniones de uno en uno lo veo muy a menudo. Sobre todo en las de cara al publico.
Siempre soy de la idea de que un comportamiento educado y respetuoso es capaz de abrir mas puertas que de cerrártelas y en este contexto en el que estamos hablando en este foro... que te habrán las puertas... me refiero... es una bendición