
05-11-2025, 14:03
|
|
Diplomado en Lumis
|
|
Fecha de Ingreso: May 2016
Ubicación: Cantabria
Género:
Mensajes: 382
Gracias: 22
Agradecido 106 Veces en 85 Posts
|
|
La base: el respeto
Desde mi experiencia, me he dado cuenta de que algunos hombres todavía creen que un servicio de compañía les otorga cierta autoridad sobre quien lo ofrece.
A veces me llegan mensajes que, sin mala intención aparente, reflejan esa idea equivocada: la de que pagar por compañía concede poder sobre mi tiempo o mis decisiones.
Un ejemplo reciente (evidentemente anónimo):
Hola, perdón, pero no voy a poder ir a la cita que teníamos concertada.
Hola, buenas.
No pasa nada, ya me lo imaginaba 😉 (soy un poco bruja). Gracias por avisar en cualquier caso.
Hola, perdona que te vuelva a molestar, pero al final sí me daría tiempo, si no has hecho otros planes.
La verdad que no tengo otro plan, pero independientemente de ello no vamos a quedar. Porque no voy a aceptar a alguien que no tiene las cosas claras o pretende marearme.
Ok.
Sin enfado, sin tensión.
Solo claridad y asertividad.
Este tipo de situaciones me recuerdan que el respeto es la base de cualquier encuentro, sea del tipo que sea. Mi tiempo, mi energía y mi presencia no son algo que se posponga o se reactive según la conveniencia —o el calentón— del momento.
Lo he dicho en más de una ocasión, pero nunca está de más recordarlo: no pretendo agradar ni ser accesible para todo el mundo.
No soy el juguete de nadie, y mi tiempo es, como mínimo, tan importante como el de la otra parte.
Me gustan las cosas claras… y el chocolate espeso
__________________
"Para ser irremplazable uno debe buscar siempre ser diferente" Coco Chanel.
|