Quiero decir que estuve bien escéptico en llamar a esta tía. Despues de haber leído comentarios anteriores, me parecía bastante absurdo, pero como ya tenian un tiempo, decidí tirarme a la piscina, y aquí os cuento mí aventura.
Llamo por teléfono y me dijo que era masajista titulada.
Acudí a la cita y pude comprobarlo en vivo y en directo.
El masaje es relajante y a la vez terapéutico, como el que te daría tu fisioterapeuta. Lo que pasa es que aquí todo es más emocionante, claro. Te masajea lentamente, con una sensación de placer y de calor, de que tus músculos descansan. Pero hay uno que se activa: el soldadito. Te das la vuelta. Y te aplica un aceite especial y sus manos maravillosas, que se afanan en la tarea de hacerte feliz. Las tuyas acarician su cuerpo, su culo brasileño redondo y jugoso, y te hace una paja cubana con unas tetas naturales que me encabritan. Y aunque intentes aguantar (y yo no me corro con facilidad, eh, tienen que hacérmelo muy muy bien), al final te derramas.
Otra cosa mas, también me dio un masaje en los pies que me puso a doscientos.
Después de tu cita eres mucho más feliz que cuando entraste, eso os lo puedo asegurar.
Conclusión, si buscais una masajista de 25 años que te pasa la mano por encima, María no es la ideal.
Éso si, si te apetece recibir una atención de una veterana profesional con verdaderos conocimientos de fisioterapia, y algo mas, os la recomiendo sin duda.
|