Nada destacable, todo descartable
Visité por primera vez este lupanar/discoteca hace bastantes años de camino a una discoteca de Valencia en un autobús con 40 tíos de despedida de soltero.
En ese primer contacto aluciné con el lugar, tendría unos 25 años y flipé con la ambientación tipo discoteca, el ambientazo, el musicón y el rollo que se respiraba con mogollón de chicas en bikini y ropa súper sugerente, todas sonriendo y bailando. Era como en las películas. Hablé con varias y todas súper simpáticas y agradables, nada agresivas ni presionando con subir a la primera o con que las invitaras a una copa sino todo lo contrario, estableciendo una conversación intrascendente pero que te hacía sentir agusto, tanto que hubiera subido con cualquiera de ellas pero no era el momento (con 40 tíos de los que no conocía más que a unos pocos) ni en esa época lo de pagar por follar estaba dentro de mis opciones.
Ha llovido mucho desde entonces pero ese recuerdo me animaba a volver a visitar el lugar cuando se presentara la ocasión a sabiendas de que lo que se comentaba por aquí no auguraba nada parecido a mi primera y única visita.
Hace unas semanas el trabajo me llevó a Valencia y teniendo que hacer noche allí, después de cenar fui a realizar la visita. En esta ocasión ni música discotequera ni chicas bailando ni ambiente festivo. Típico ambiente sórdido de club de pueblo, música de fondo no muy alta y del rollo latino. Chicas del montón, pocas ganas de agradar y menos educación.
Explico mi experiencia:
Entro y tras repaso rápido a la sala me pido una cerveza mientras analizo el panorama. 4 extranjeros invitando a champán a 2 chicas (creo que latinas) con demasiada carne y no donde debería estar pero por lo menos se les veía reír y pasarlo bien, eran los únicos. El resto varios solitarios hablando con chicas que en la calle ni mirarías y al fondo un grupito de 5 chicas juntas en la barra con pinta de aburridas.
Sin darme cuenta se me acerca una chica por la espalda y directamente me lanza la mano al paquete y me dice que si la invito a una copa. Me giro a mirarla y pfff. Chica del este que los 35 ya no los cumple, delgada no, en los huesos, rubia pelo quemado, pintada como una puerta y con un vestido dorado con lentejuelas del chino de la esquina. Olía a tabaco porque creo que venía directa de fumar y le dije que no, gracias muy educadamente que estaba buscando otro tipo de chica y me suelta que si lo que voy buscando es un rabo que me vaya al polígono de detrás que es donde van los maricones a que les den por el culo. ¡¡¡¡JAJAJAJAJAJA!!!. Me entró la risa porque la experiencia no podía ser más contraria a lo que recordaba y era todo surrealista.
La mandé a la mierda mientras me reía, apuré la cerveza y me largué.
Una vez en la puerta, como salí riéndome una chica latina muy maja que estaba sentada fuera en un taburete fumando (vestida normal con vaqueros y una sudadera) me preguntó que era lo que me hacía tanta gracia o si es que salía muy contento por el buen hacer de alguna de las chicas. Le conté lo que acababa de pasar y nos reímos los dos un rato bien agusto mientras me fumaba un cigarro al que ella me invitó. Lástima que la chica estaba allí esperando a una amiga y no ejercía el oficio porque con diferencia era lo mejor del local.
Buen tocho les acabo de dejar aquí compañeros, pero el sitio no vale la pena y lo peor de todo es que me ha jodido el recuerdo de lo que fue.
Última edición por Jes por; 12-12-2025 a las 00:09
Razón: Cambio de título que refleja mejor la experiencia
|