Erika
El jueves pasado, tras resolver una pequeña duda por MP con un clásico del foro, me acerqué a La Moraleja (Sevilla Este), para catar a esta ya no tan nueva diva del lumisferio sevillano.
Erika físicamente está buena, es mona de cara, estatura media (con los tacones en el recibimiento impresionaba), trasero estupendo, y tetas tuneadas. En lo relativo a su carácter, es bastante simpática, intentando agradar, y preguntando en todo momento qué es lo que me gustaba y lo que no.
Las instalaciones sí podían ser mejorables. La verdad es que parecía que la cama iba a ceder en cualquier momento. No sé si esa fue la razón por la que gran parte del segundo asalto lo realizamos de pie.
EXPERIENCIA: llego puntual a mi cita y me espera tras la puerta entreabierta, una rubia en tacones con un vestido negro superceñido. Confirmamos los servicios y comenzamos con el magreo y unos buenos morreos (me pareció percibir un ligerísimo toque a tabaco). Lavadita en el baño, y a la inestable cama que te crió. El primer asalto fue con un francés natural hasta el final estupendo. Yo creo que este es uno de los puntos fuertes de la señorita en cuestión, dominando varias técnica de chupada, succionando en el culmen del asunto hasta la última gota con gran arrojo y valentía. Tras una agradable charla, comenzó la batalla final. Posturas mil, algunas de ellas de pie y nueva corrida maravillosa en su boca. Parece que a las brasileñas les falta un hueso en la columna, que hace que muevan las caderas con esa ritmo de samba que les falta a las demás (plagiado de la película Barrio). No sé si relojea o no, ya que la segunda corrida fue a los 55 minutos, más 10 minutillos de charla, por lo que rondó la hora contratada por 120 euros. Lo que sí me comentó es que tiene una apretada agenda, y algunos nos queremos pasar con holgura del tiempo estimado.
En resumen, aunque ha sido muy buena experiencia, no sé si repetiré. Me ha comunicado que seguramente vuelva a Brasil por Navidad para no más volver, y de aquí a entonces tengo otras cartas en la baraja.
Lo mejor: su implicación y simpatía, y un colosal francés natural hasta el final.
Lo peor: las tetas tuneadas y que vuelve a Brasil por Navidad.
Saludos.
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