Estuve con esta chica hace un tiempo y me planteo volver. Expongo mi experiencia y
aviso: fue un encuentro no sexual de dominación, bastante concreto, así que poco puedo decir en cuanto a sexo, aunque quizás le sirva a algún sumiso indeciso o a alguien que quiera valorar el sitio y la implicación.
Nacionalidad: española
Tfno: 692407100
Edad: ronda los 30
Tarifas: 40 media hora
Lugar: frente al CC Los Arcos, al menos hasta hace unos meses
Fotos: reales
Cara: agradable
Cuerpo: rellenita, a mí pesonalmente no me gusta especialmente ese estilo
Culo: grande
Tetas: grandes
Relojeo: ninguno
Exeriencia: como decía, me va la sumisión y andaba buscando probar experiencias y
prácticas, no quería sexo. Se lo expuse por tfno y lo entendió muy bien, hablamos poco pero fue un poco rollo "sé lo que quieres, vente y me cuentas". Trato muy de "colegueo". El lugar, relativamente discreto para la zona que es. Piso normal, agradable. Creo que tiene compañera, pero solo la vi a ella y nadie molestó en ningún momento. Por tfno le comenté que era sumiso, que tenía alguna exp aislada y tal y buscaba algo más concreto. Especialmente, le comenté que me atraía el tema adoración de pies y también ser golpeado. Al llegar refrescamos un poco el tema y quedamos en que sería una situación humillante, fetichista y en la que sería golpeado. Todo fue con un tono de autoridad por su parte bastante serio, aunque siempre con ese rollo colegueo que digo en el que si tenía algo que pedirle o comentarle, podía hacerlo con naturalidad. Algo casero, sin protocolos, tratarla de usted ni demás parafernalia.
Me preguntó si quería sus pies limpios, sucios... Le dije que limpios y ahí comenzó el juego. Me llevó al baño y me pidió lavárselos, secárselos ,etc. para entonces volver a la habitación. En ella, se sentó en la cama y yo alterne entre sentarme en una silla frente a ella y estar en el suelo de rodillas. Solo tenía una orden y tarea por delante: besar, lamer y acariciar sus pies. Se ve que ella acostumbra a la dominación e incluso le guste, porque trata de hacer que se los chupe enteritos, sin dejar un dedo, y largas lamidas con repeticiones. Su pies por cierto, ideales para fetichistas, uñas pintadas, piel suave y cuidados. Inicialmente me dejó recrearme y lamer a mi gusto, para luego ya comenzar a decidir ella qué, cuándo, cómo y cuánto, jugando con mis ganas y los tiempos.
Luego llegó el momento: me atrae bastante que la tía dominante me pegue, la verdad, pero siempre hay ese nerviosismo de saber si te va a gustar o cómo lo vas a llevar, porque a pesar de tener claro mi gusto, en el dolor físico tenía muy poca experiencia. Aquí es donde vino lo que más me gustó de ella: la actitud y el saber hacer. Me preguntó si quería suave, medio fuerte y como no sabía qué decir, le dije que probara y ya iríamos viendo. Sin pensárselo me cruzó la cara de un bofetón moderado, sonoro y doloroso. Me dolió e incluso para ser el inicio, esperaba algo más suave. Sin embargo, mi condición sumisa y la situación y ambiente del momento me hizo encajarlo muy bien. Imagino que ella lo entendió también así, porque entonces comenzó a abofetearme durante unos minutos.
No especialmente seguido: midiendo tiempos, mirándome a los ojos, soltando algún comentario que no recuerdo... entiendo que tiene exp y esto es como todo: para pegar también hay que saber. Y digo esto porque igual salí de allí con 50 guantazos y la cara ardiendo, pero, sin embargo, no había rastro alguno de marcas ni secuelas, incluso juraría que apenas tenía la cara roja. Alternó de maravilla el ritmo; sabía perfectamente lo que hacía. Tuvo algunos picos tensos la situación debido a un par de bofetones que soltó con bastante dureza, en concreto uno ante el que casi me planteo decirle que pare unos segundos o baje el nivel, pero ella sabía que debía hacerlo: no pretendía darme muchos a ese nivel, más bien jugar al borde del límite.
En fin, alternamos varios minutos lamiendo pies con otros siendo abofeteado. Recuerdo un momento en el que me preguntó por algo personal, rollo "qué tal a qué te dedicas" o alguna cosa así que no logro recordar, más informal, con una sonrisa, total normalidad... mientras me soltaba otro par de hostias. Sabía perfectamente lo que hacía y cómo crear conexión con su esclavo.
Mi exp fue buenísima: cumpí mi fantasía, esas cosas menos convencionales que o la buscas o te quedas con la duda. Esas que luego te recreas al pensarlas. Y al final, con una chica que aparentemente no prometía nada especial, me vi lamiendo pies de rodillas y disfruté como ni podía imaginar de que una chica de la ciudad, normal como la que podría ser mi vecina, me hartó de hostias mirándome a los ojos mientras me sentía seguro con ella.
Resumen exp:
Físico: 6
Lugar: 7,5
Implicación: 10
Repetir: Sin duda, pero lamentablemente apenas paso por la ciudad.