Estuve con ella a principios de esta semana. Ella misma me confesó que tiene 23, pero aparenta 19 o 20. Paraguaya pero sin ningún acento sudamericano. Pequeñita (sobre 1.65), tirando a delgada, guapa de cara sin ser un bellezón aunque ya sabéis aquello de los gustos y los colores, parece en principio poquita cosa, pero cuando se pone en marcha es una máquina de dar placer.
Una tía muy simpática y alegre. Morreos con lengua desde el principio. Tetas de cría de 17 pero no me importó porque aún cuando me gustan un poco más grandes, prefiero que sean naturales y estas evidentemente lo son.
Me pregunta si me quiero duchar, yo ya venía con los deberes hechos pero contesto "si es contigo, si" y ella asiente tan contenta; baño fuera de la habitación, morreo en la ducha mientras ella masajea y enjabona mi polla y me lava el agujero de atrás introduciendo un poquito el dedo para dejarlo bien limpita. Como uno es un caballero, hago yo lo mismo con su coño lo que agradece abriendose de piernas para que pueda lavarlo todo hasta el interior.
Volvemos a la habitación y comeinza el asalto (había convenido media hora), me morrea, la morreo, me mete su lengua hasta la garganta y yo correspondo como debe hacer cualquier hombre de bien. Va bajando por el pecho sin dejar de hacerme un pijama de saliva hasta que llega a la meta; un par de lamiditas de tanteo y se la mete de un tirón en la boca mientras sube y baja chupando todo el tronco; ensalivadito, pasando la lengua por la punta y volviéndosela a meter esta vez hasta el esófago; cuando temo que se vaya a ahogar la saca de nuevo y comienz el vaivén arriba y abajo con verdadera ansia. Desconozco si es ninfómana pero desde luego le encanta chupar. Propongo devolverle el favor, prenuntando antes si le gusta que se lo coman, sonrisa pícara y apertura de piernas, invitando.
Un 69 espectacular, ella tiene un coñito sabrosón y le encanta que le anden con la lengua en su punto fatídido; mientras yo me dedico a esa faena ella chupa y chupa mi polla como si se tratara de un helado de fresa; a una indicación no tiene inconveniente en darse un paseo buco-lingual por "los gemelos" que chupa con deleite para ambos durante un buen rato mientras yo meto tres dedos en su coño, pajeándola y notando que le encanta y ya puestos pasa a un beso negro profundo y muy bueno, sin emplear los deditos como hacen otras, simplemente metiendo bien la lengua, apretando y dejándola correr a lo largo del perineo. Me está derritiendo.
Me dice que me va a follar y yo voy y me dejo, capucha y para adentro, ella a caballo, bien ensartada y con un meneo pélvico rápido y profundo que me está volviendo loco, cambiando de vez en cuando a oleadas suavecitas teniendo buen cuidado de que ninguna zona de su vagina quede sin visitar y repasando bien los interiores; pienso en cambiar de posición pero entiendo que para mi mala suerte es ya demasiado tarde y mi amigo está a punto de caramelo, así que le pido que se esmere en un buen meneo pélvico para sacarme hasta el líquido cefalorraquídeo ¡qué bestia para un cuerpo tan pequeño! ¡qué forma de follarme y follarse porque ella también está disfrutando lo suyo. Corridón, unos minutos de charleta, nueva duchita esta vez en solitario y para casa tan ricamente.
Encantadora, no dice a nada que no, con una sonrisa perenne, debe llevar poco en esto y todavía no ha adquirido malos vicios ni resabios. Me creo lo que dice en su anuncio sobre que le encanta follar porque lo he comprobado. En fín, que tengo que volver otro día para que hagamos algunas cosillas que se me han ocurrido (dice claramente que no hace griego así que no van por ahí las cosas) y a las que estoy convencido de que no se va a negar.
Dicho todo lo cual y en aras de que me la dejéis en paz y pueda yo "faenarla" a gusto, os ruego que no la llaméis (que ya lo haré yo)
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