Nombre de guerra de la lumi: Elena
Nacionalidad: según dice es española, nacida en Andalucía pero viviendo desde muy pequeña en Canarias. Su acento me resultó parecido al argentino.
Forma de Contacto: WhatsApp
Fecha aproximada: hace unos días
Lugar: calle perpendicular a Serrería
Instalaciones: finca antigua, el acceso no es discreto, solo hay una escalera por lo que es fácil cruzarse con algún vecino. Piso reformado, limpio. Habitación grande, baño fuera.
Higiene: muy bien, lo único bueno del encuentro
Precio: 60 € / 4 minutos (sobre un total exacto de 29 min.)
Edad: algo más de 30 años
Cara: como han comentado otros foreros, normal tirando a feilla, pero admisible
Pelo: castaño oscuro, largo.
Cuerpo/pecho/culo: delgada, entre 165 y 170 cm, no destaca en ningún aspecto. El físico es aceptable, aunque me resultó poco femenino (no porque estuviera musculada, ya que no lo estaba como otros han comentado, sino por las formas y proporciones). Pecho pequeño con estrías incipientes que se apreciaban según la posición y la luz. Por lo comentarios la verdad es que esperaba algo más.
Piercings y tattos: no
Defectos corporales: por decir algo, un lunar grande entre los pechos.
Actitud: buena, como por otra parte debería ser lo normal y esperable hacia un cliente. En general todas las chicas que he visitado han tenido buena actitud. Solo faltaría que encima de que pagas, vas aseado y con educación y respeto, no correspondieran al menos con una actitud agradable. Sin embargo en este caso la buena actitud llevaba intención añadida...
Conversación: mucha conversación inicial... poca tras el servicio.
Besos: en lo poco que duró el servicio, el 90% fueron besos, más bien picos, con poca lengua, nada destacables.
Fuma: ni idea, es probable pues pocas son las chicas que se dedican a esto que no fuman. Pero no noté nada ni en ella ni en las instalaciones.
Francés: natural, normal, con bastante mano, y directamente solo paja cuando te vas a correr.
Forniqueo: no hubo
Griego: no
Lo mejor: la higiene
Lo peor: el servicio
¿Repetir? ni en broma
¿Recomendable? en base a mi experiencia, no. Pero igual a otros les va bien. De hecho me da la impresión de que tiene su clientela fija con la que será más complaciente y se esmerará más, y con los clientes nuevos el trato dependerá de si los quiere fidelizar o no. En mi caso fue a despacharme rápido claramente.
Valoración global de la experiencia: 4, por la higiene y el trato agradable (mejor dicho, diplomático).
Llego puntual al lugar. Me abre la puerta del portal y subo al piso.
Me recibe agradable, con mucha conversación inicial, sin prisas... Yo tonto de mí pensando lo bien que lo voy a pasar, a pesar de que es una chica muy normalita físicamente (una chica así me la ligo sin problemas). Sin embargo lo que está haciendo es ganar tiempo. Me ducho, y al salir sigue la conversación. Han pasado al menos 15 minutos desde que he entrado al piso. Yo sigo pensando que como no hay prisas será un buen servicio. Al final comenzamos a besarnos, vamos a la cama, siguen los besos y comienza a masturbarme, al poco tiempo frota su vientre en mi pene, y en cosa de 3 minutos comienza el francés, yo tumbado. Es normalillo, con algo de mano, pero suficientemente placentero. Como llevo tiempo sin descargar, enseguida vienen las ganas de correrme, y le pido educadamente en varias ocasiones que pare un poquito, pero no solo se hace la sorda sino que incrementa el ritmo y en pocos segundos pasa a masturbación enérgica con la mano hasta que descargo sobre mi vientre.
Estando a punto de tener una reacción de apartarla disgustado, me contengo porque no quiero tener una discusión. Ella se justifica diciendo que queda poco para tener que vestirnos, cuando aun quedan 10 minutos para llegar a los 30 min por los que he pagado (pero no 30 minutos de servicio, como ha quedado constatado, sino de estancia). Me fastidia especialmente porque para colmo 5 minutos antes me estaba dando palique como si no hubiera ninguna prisa. Fiasco total. Me limpio la corrida, paso unos pocos minutos intentando digerir la tomadura de pelo, la conversación pasa a ser escasa y distante, y cuando quedan 5 minutos para los 30 min me dice de vestirme. Me visto rápido mientras me dice un par de veces que ha sido un placer, a lo que digo que sí sin ningún entusiasmo. Dos besos de despedida de rigor y 29 min. después de haber entrado de la calle estoy en ella de nuevo.
Es la primera vez en mi vida que pidiendo a una chica que pare un poquito para no correrme a las primeras de cambio no me hace ni caso. Ni las de los clubs que iban a saco para que acabaras cuanto antes lo hacían con tanto descaro. Su actitud de despachar rápido al cliente me recordó al servicio que hacen las chicas de las cabinas del Barrio Rojo de Amsterdam, con la diferencia de que allí te dejan claro cuál es el servicio que ofrecen y cómo lo hacen (y como son modelos eslavas que quitan el hipo, pues aceptas).
Por cierto, ¿qué hubiera pasado al revés, si fuera ella la que me hubiera pedido parar y no le hubiera hecho ni caso? ¿No le llaman a eso abuso sexual? Ahí lo dejo...
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