Buenas. Relato mi experiencia con esta chica como independiente, ya que en su etapa en el famoso piso de Bilbao no he tenido ocasión de conocerla. Llamo para preguntar por sus servicios, tarifas y por donde recibe. Me informa de su precios (60 media hora, 120 la hora), servicios (un poco de todo) y la dirección donde atiende, indicándome que trabaja con citas concertadas. Valoro otras opciones pero al final me decido por ella, vuelvo a llamar y concierto una visita. Acudo puntual a la hora señalada, llamo, me abre en el portal y subo al piso. Tras la puerta me encuentro a la mujer de las fotos. Me ahorro la descripción porque como se suele decir, más vale una imagen que mil palabras. Que las fotos son de hace algunos años, pues sí. Pero básicamente, lo que reflejan las fotos es lo que te encuentras, con unos años más de edad, y quizás, algo más delgada de cara. El cuerpo y sobre todo, las tetas, son tal como se ve en las fotos. Ya en la habitación, le abono y pasamos al baño. De nuevo a la habitación y allí empieza frotando su culo contra mi cuerpo, toqueteos mutuos y besos, y me “manda” tumbarme en la cama, para empezar allí a chupármela. Lo hace con muchísima suavidad y me resulta placentero. Me chupa también los huevos, con la misma suavidad y delicadeza, pero ahí, de tan suave como lo hace apenas siento nada. Es como si solamente me rozara con la punta de la lengua. Le faltó algo más de intensidad. Propone hacer un 69, y le como el coño y el culo (creo que a ella le gusta que se lo coman, y a mí me encanta comérselo) pasando enseguida a follar, y dejando que eligiera yo las posturas en todo momento: a cuatro, misionero, de lado, etc., sin ningún problema ni queja. Le gusta imprimir un ritmo alto, y pide que le des más y más caña, con expresiones del tipo “métemela hasta el fondo” “folla a esta puta” etc. Con ese ritmo acabo exhausto y tendido en la cama. Me quita la goma y me pregunta cómo quiero correrme. Estoy tan cansado que ni contesto. Toma ella la iniciativa, dice que me voy a correr en sus tetas y empieza a chupármela. Se tumba sobre mí en la posición del 69, y aprovecho de nuevo para comerla el culo, mientras, ella sigue a lo suyo hasta que me corro, llenándole las tetas de leche. Nueva limpieza y para casa.
Como valoración de la experiencia, y teniendo en cuenta todo lo que se ha escrito de esta chica, mi resumen es el siguiente: chica capaz de generar morbo, buen cuerpo, buenas tetas (una gozada ver cómo se mueven cuando la das caña follando y ella tumbada boca arriba) y en general, bastante buen servicio. Su forma de hablar es un poco imperativa. Cuando te dice algo parece que te lo ordena, pero creo que es más a causa de la brusquedad con la que habla, que porque quiera ser dominante. A mi me dijo un “túmbate ahí” que sonó a orden. Si hubiera dicho “ponte cómodo cariño y túmbate ahí”, desde luego que habría sonado más amable, pero pese a su forma de hablar, en ningún momento tuve la sensación de ser dominado, ni que ella pretendiera dominarme. El resto de expresiones que emplea durante el acto es parte del teatro que aplica en su trabajo (ella misma reconoce que es puro teatro). Habrá a quien le guste y le ponga cachondo, y para eso lo hace, pero también habrá a quien le parezca soez y vulgar. A mí me deja indiferente. Si en vez del “fóllame cerdo” y “cómeme el culo como un perro” me hubiera dicho con voz melosa “dame más papi” o “qué rico mi amor” francamente, me habría dado igual. La habría follado y comido el culo de la misma manera.
Considerando su puesta en escena como parte del “show”, y ciñéndome única y exclusivamente a esa parte del mismo, he de decir que me pareció sobreactuado. Insisto, no juzgo la obra de teatro, sino a su intérprete. Pese a eso, un buen polvo, y una buena comida de culo. ¿Repetir? Si. Hay más elementos positivos que negativos, así que sí.
Además, considero que es lo suficientemente profesional como para saber ofrecer otras puestas en escena. Incluso a quien quisiera una sesión más tipo novia, también la recomendaría, pero hablando con ella antes e indicándole las preferencias que cada uno tenga.
Por último, en cuando a su origen o procedencia, soy incapaz de pronunciarme. No aprecié acento alguno que pudiera identificar su nacionalidad. Tampoco es que me importe, pero reconozco que algo de curiosidad me ha generado. Si alguien aclara este aspecto, se agradecerá…
|