NOMBRE: Arancha
TELEFONO: 698355807
DIRECCIÓN: Avenida de Os Mallos
TARIFA: 60 € 1/2 hora
EDAD APROXIMADA: 25-30.
NACIONALIDAD: Española (Murcia).
FUMA?: Ni idea
HIGIENE: Buena
FOTOS REALES? Sí, aunque NO las toméis como referencia.
DESCRIPCIÓN DE SU FÍSICO: sobre 1,70, no demasiado menuda, tetas postizas.
TIEMPO QUE DURÓ EL SERVICIO: 5 minutos escasos
FRANCÉS SIN: Sí
GRIEGO: Ni idea
BESOS EN LA BOCA: Ni idea
IMPLICACIÓN: 4
¿CHICA RECOMENDABLE?: No
¿REPETIRÍAS?: No
LO MEJOR DE ELLA: Supongo que es buena chica, aunque probablemente esto no sea lo suyo
LO PEOR DE ELLA: Pues supongo que la actitud de autómata.
A- VALORACIÓN DE SU FÍSICO (0 a 10) : 5
B- VALORACIÓN DEL SERVICIO (0 a 10): 1
C- VALORACIÓN DE LAS INSTALACIONES (0 a 10):5
RESUMEN DE LA EXPERIENCIA:
Veo el anuncio y la llamo atraído por su aspecto vulgar y tal. Me da la dirección y voy para allá; me recibe y en ese momento sé que aquello no va a funcionar, es el típico caso de nula conexión: sí, es la chica de las fotos, pero la verdad es que sin el morbo que éstas me producían. Desechad la idea de que se trata de una Kim Kardashian de andar por casa. Por supuesto, ni un beso y me pasa a la habitación con una conducta más propia de una funcionaria que de una meretriz o una amante.
Y diréis: ¡Escápate!
Pues no, la veo, pienso que tiene unas buenas tetas y que quizás la cosa cambie, y contrato media hora.
Error.
Me manda al lavabo y allá voy yo, obediente, por nada del mundo quisiera incomodar a una funcionaria (menos mal que no tuve que rellenar un impreso). Vuelvo, me tumbo, cero excitado, me empieza a hacer una mamada, sin ningún tipo de efecto. Lo sé, culpa mía.
Ella pregunta: «¿Qué, se te va a levantar?» (con acento murciano). Yo ya sé que no. Quizás una buena profesional supiese que esa no es la manera correcta de obrar. «¿Te pasa esto mucho?» — me interroga. Desalentado, decido chuparle algo, a ver si me animo. «Ay, espera que me limpio, que tienes mucha saliva, no me gusta». Empiezo a jugar con sus pezones. «Ay, que cara de tontico pones». ¡Eso anima un montón, compañeros!
Todo esto acompañado por Aquí No Hay Quién Viva en la televisión. — Más bien «Aquí no hay quien folle», pensé yo.
En fin, decido acabar con ese paripé. Charló un poco con ella de trivialidades, lo justo para no salir corriendo.
Es decir, evidentemente seguro que a muchos os puede encantar, si es que realmente la falta de conexión fue cosa mía.
Fotos por si caducan los anuncios: