Hoy por la mañana me acuerdo de cuando las casas se compraban las máquinas esas ozono, y no tocaban el efectivo ni con guantes, para "ser desinfectado". Se vio que esa recomendación no valía para nada. Jajojo, ké risa, tía Felisa. Entre 50 y 300 pavos costaba la broma. Desinfectando la ropa para que luego nuestras buenas masajistas se morrearan con nosotres y se metieran el pepino entero en la boca. En fin...
Bueno. Mucha gracias, mucha gracia, no tiene ni tuvo. A ver quién te lo va a querer comprar en Güalapó de segunda zarpa.
PD: Si antes de diciembre - que luego no se sabe - nos piden por favor recibir masajes con la calefacción apagada, por nosequé motivos, digamos NO.
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