una experiencia rara
Despues de varias visitas a este lugar en los que siempre he pasado con Carmen, hace unos dias, al llegar y como Carmen no trabajaba, pase con Mara.
Las dos veces que había estao con ella, no me habia dejado malas sensaciones.
Esta vez pedí un masaje sensitivo y no debía tener su mejor día.
Previa ducha, me tumbe en el futon y ella se quitó la túnica.
Comenzó un masaje lleno de aceite por la espalda, un simple pasa manos sn sentido y sin método alguno, mientras sonaba una música muy relajante.
Su implicacion era nula y no paraba de hablar de temas absolutamente faltos de interes para mi, sin dejarme relajar.
Despues de mas de media hora me dió la vuelta y comenzó una pasamanos por las piernas que se me hacia eterno, subiendo poco a poco por ellas. Cada poco echaba aceite y lo extendía. Por lo menos estaba calentito.
Y llegó el momento de la verdad, cogió a mi amigo y comenzó un RM lento y que poco a poco me llevó al final previsto.
Nueva ducha, un rato en el spa y para casa.
Lo mejor: el RM que no fue malo y puedes usar el spa si contratas un masaje. Lo limpio que esta el sitio. Dan toalla y zapatillas limpias y una bebida.
Lo peor: el masaje y lo mucho que hablaba. Yo procuraba no contestarle para que dejase de hablar. No lo hizo hasta que se lo dije directamente.
Cuando bajaba vi a otra masajista que estaba en la entrada y a la que ya habia visto otras veces. Confirmo que es marroquí y hasta que vuelva Carmén, trataré de hacer un I+D con ella. Según me dijo una persona que estaba en el spa, hace un buen masaje y un RM final muy bueno, dejándose acariciar sin problema.
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