La amante perfecta.
Ya es la segunda vez que estoy con ella y en ambas ocasiones, he salido encantado.
Ayer, sobre las cinco de la tarde, me pasé después de que su "compi" me reservara la cita.
A la hora señalada me abría la puerta ella misma con el conjunto rosa que porta en su avatar. Una delicia para la vista de cualquier mortal.
Duchíta de rigor y de nuevo a disfrutar de las mieles de este encanto de mujer. Ella se dejó llevar con agrado pero sin dejar en ningún momento de estar pendiente de mi.
Con cálida ternura y cierta sumisión, me dejo dominar la situación hasta llevar el encuentro al nivel requerido, pasando seguidamente, a la pasión propia de dos amantes entregados, en el que ambos dimos, con sincera entrega, lo mejor de nosotros mismos.
Implicación absoluta y mucho feeling entre los dos, solo puede dar como resultado la firme promesa de volver a verla pronto.
Me la recomiendo a mi mismo... y a vosotros, bribones.
Saludos.
Net.
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