También he estado con esta chica.
Mi experiencia no fue muy allá... me explico:
Es la chica de las fotos. Obviamente, lo que no se aprecia es la cara, bastante del montón, ni la talla: es una mujer (cerca de los 40, pero diría que sin llegar), más bien jaquetona, fibrada de gimnasio en algunas partes de su anatomía (abdominales, hombros), y con hechuras agradables en el resto (culo, piernas), salvo donde se ha retocado...
Aquí viene el problema: se ha operado las tetas (sobre unas que ya eran majas, y que probablemente yo habría preferido) con resultado regulero (duras, sin más vida que las que aportan lo que queda intacto de las originales). Se ha operado la nariz, y diría que también pómulos; y cuando la miras desde abajo, se da un aire a Maikel Jackson...
En el folleteo: empezó bien con una buena mamada, en la que se enchufa el rabo hasta el fondo de la garganta (demérito: la tengo pequeña). En un momento retira las manos de entre mis piernas, lo que entiendo como una invitación al face fucking, el cual está muy bien, dado que al ser grandona no supone un reparo bombear en esa mandíbula con ganas, no hay miedo a que se descoyunte... pero a pesar de todo, no parece que la
práctica le seduzca o le ponga...
Pasamos a la cama, y follamos en varias posturas; se desenvuelve bien, pero como apuntaba Oriolus, hay que llevar la iniciativa, es un tanto pavisosa. Le pedí que me follara, y mejoró un poco cabalgándome... pero parece que se ausenta de sus labores, y pasión no le pone mucha.
No le di mucha caña, porque no parecía que le molara (de hecho, luego me confesó que no le ponen ni los azotitos, ni nada muy hardcore), pero es cierto que a un par de pequeños azotitos que le di no le puso ninguna pega. Para mí, el atractivo de follarte una mujerona como esta es poder ser muy cerdaco y burrote, y que las carencias de no tener veinte años se vean suplidas con experiencia, físico cuidado acorde a la edad, voluntad y cerdería... Y salvo el físico, del resto nada.
Hay que decir que no es NADA relojera (me pasé unos minutos, y en ningún momento estuvo pendiente de la hora), y que de trato es muy agradable. Las instalaciones están regular: piso majo con higiene descuidada (pelusas por los suelos, un dedo de polvo en todos los muebles) pero no abandonada...
No repetiré... pero la experiencia en sí no estuvo mal. Como apunta Oriolus, los que logren establecer cierta química podrán probablemente disfrutarla más: tiene pinta de que una vez desmelenada debe ser muy guarra y putranca.