Nombre de guerra: Zoe
Nacionalidad: Venezuela (creo)
Forma de Contacto: WhatsApp
Hilo profesionales:
Web profesional: Slumi
Fecha aproximada: Junio
Lugar: Ventas
Instalaciones: Centro de masajes no oficial (son habitaciones de chicas y está muy bien)
Higiene: 10
Precio: 70€ media hora masaje con manual
Edad: 28-30
Cara: guapa
Pelo: largo y liso
Cuerpo: increíble, se cuida mucho y tienes unas tetas geniales
Pecho: 10
Culo:10
Piercings y tattos: algunos tatuajes
Defectos corporales: ninguno
Actitud: 10
Conversación: muy agradable y melosa
Besos: no
Fuma: no creo
Francés: creo que si
Forniqueo: no lo sé
Griego: no creo
Lo mejor: no dice que no a nada y deja interactuar de verdad
Lo peor: todo bien
¿Repetir?: por supuesto
¿Recomendable? 100%
Valoración global de la experiencia: 10
Los siguientes 2 Usuarios dan las gracias a knightxl por este Post:
Hola
Soy nuevo por aqui y me gustaría saber si alguien me puede ayudar si conoce a a esta chica [Sólo los usuarios registrados pueden ver los enlaces e imágenes. ]
He visto que con este número hay algo en busco chica, pero creo que debería ir mas aqui en masajistas: Si no pues que lo muevan si lo consideran..
Nombre de guerra: Zoe,
Nacionalidad: Española, pero con esa mezcla latina que se nota en el carácter y en las curvas.
Contacto: 722398565 (whatss, contesta rápido y sin marear, un 10).
Yo la vi en este anuncio [Sólo los usuarios registrados pueden ver los enlaces e imágenes. ]
Fecha: Esta misma semana, fui hace dos días.
Lugar: Calle Rafael de Riego, cerquita de Atocha, en el barrio de Arganzuela. Portal discreto, pero ojo, solo con cita previa y pide mínimo una hora para organizarse.
Instalaciones: Bajo reformado, tatami grande en condiciones, luz tenue que te relaja, sin ruidos. Ambiente íntimo y acogedor, la verdad.
Higiene: Impecable. toalla limpia, sábanas desechables y ella también en perfecto estado de revista. Yo también me duche antes y despues.
Precio: Yo pillé una hora con sexo, total 230 euros. Si hubiera sido media hora con sexo, eran 150. Tiene mas tarifas con otros finales y más opciones, como ducha erótica. Quizás para la próxima me animo
Edad: 29 años, en su punto justo.
Cara: Bonita de verdad, rasgos femeninos, con unos ojos con una mirada muy zorra. Siempre se está mordiendo el labio inferior, tiene los labios carnosos y una sonrisa que te desarma.
Pelo: Rubio, larguísimo, casi hasta la cintura. Según me dijo, algunos días lo lleva liso y otro rizado. A mí me tocó rizado y estaba espectacular.
Cuerpo: Delgada pero atlética, mide 1,65 y pesa unos 50 kilos. Está fibrada pero sin pasarse, en su peso justo.
Pecho: Operados, pero te juro que parecen naturales. El tacto es suave y blandito, no son esas piedras que te encuentras a veces. Te engaña, parece que son de verdad.
Culo: Redondito, firme y bien puesto. Cuando se monta encima y aprieta, se nota que hace sentadillas.
Piercings y tattos: Lleva un piercing en el ombligo que le da un toque. Tiene varios tatuajes pequeños y lineales por el cuerpo, discretos y bonitos.
Defectos corporales: Tiene una pequeña cicatriz en una pierna, pero apenas se ve, hay que fijarse mucho. No resta nada.
Actitud: Extrovertida, coqueta y muy risueña. Te hace sentir como si la conocieras de toda la vida. Es tierna y cariñosa, pero cuando se pone en modo sensual, se te olvida hasta tu nombre y se pone bastante juguetona
Conversación: Habla de todo y le gusta escuchar. No es de las que sueltan el speech y ya, se interesa por ti y te suelta algún comentario picante entre risas.
Besos: Sí, pero depende de la higiene del cliente, ella es clara. Si vas limpio y con buen aliento, te da besos sin lengua. Si no, mejor no los pidas.
Fuma: No, ni tabaco ni nada. Aliento fresco.
Francés: Sí, pero siempre con goma. No es de las que te la chupan sin protección, pero lo hace con ganas, mete profundidad, usa la lengua y te mira a los ojos mientras lo hace. Tiene técnica.
Forniqueo: Sí, y se deja hacer en varias posturas. Se monta a caballo y mueve las caderas como una bailara, en a cuatro patas se pone dura y aprieta, y en misionero aguanta bien el ritmo sin quejarse.
Griego: No, dice que sigue siendo virgen por ahí y no lo ofrece. Ni lo intentes, que no cuela.
Lo mejor: Es quiromasajista de verdad, no es una improvisada. El masaje descontracturante te deja el cuerpo como nuevo. Y el cuerpo a cuerpo con las posturas tántricas visuales es una pasada, sobre todo porque tiene un espejo y ves su coño depilado abriéndose y cerrándose mientras se estira como una bailarina. Eso no lo hace cualquiera.
Lo peor: Que no ofrece griego, pero bueno, no se le puede pedir todo. Y que solo atiende con cita, no vale caer sin avisar.
Repetir: Siempre, ya estoy mirando agenda para repetir.
Recomendable: 100%. De lo mejorcito que he probado últimamente en Madrid. Dadle caña, pero id limpios y con respeto, que ella se porta bien y se nota que le gusta su curro.
Valoración global: 10 sobre 10.
Contacté por WhatsApp al 722398565, respondió rápido y concretamos cita para una hora. Me dio la dirección cerca de Atocha, en la calle Rafael de Riego, pero con cita previa, que no se os ocurra caer sin avisar porque no os abre.
Llegué al apartamento, un bajo reformado y bien ubicado. Me abrió ella con una sonrisa de oreja a oreja y dos besos en las mejillas, muy cálida. El sitio está muy bien montado: tatami grande, luz tenue, ambiente tranquilo y sin ruidos. Todo impecable en higiene, toallas desechables, sábanas limpias, gel y toallitas a mano.
Me ofreció agua, me preguntó qué tipo de masaje quería y le dije que quería la sesión de una hora con sexo, 230 euros. Pagué, me di una ducha y ella me dijo que me tumbara boca abajo en el tatami. Llevaba un bikini pequeño de tiras, y yo ya estaba en pelota con una toalla cubriéndome.
Empezó el masaje profesional, y aquí es donde se nota que es quiromasajista de verdad. Menudas manos tiene. Apretaba fuerte en los nudos de la espalda, los hombros y la zona lumbar, luego bajó a las piernas y los pies. Cuando subió por los muslos, empezó a rozarme los huevos con las yemas de los dedos, pero sin prisas, alternando presión suave y fuerte según le iba diciendo. Yo ya estaba relajadísimo, pero con la polla empezando a despertarse.
Cuando terminó la parte de descontracturante, se quitó el bikini y se quedó completamente en pelota. Ahí llegó lo bueno: el masaje cuerpo a cuerpo. Se subió encima de mí y empezó a deslizar su piel suave y caliente sobre mi espalda. Sus pechos tienen un tacto totalmente natural y recorrían mi columna mientras ella se movía que parecía que flotaba. Estiraba las piernas, flexionaba las caderas y pasaba su coño depilado por mis glúteos y mis piernas. Una sensación brutal, te lo juro.
Me dio la vuelta y ella se puso encima y empezó con las posturas visuales tántricas: abría y cerraba las piernas como una gimnasta, y yo veía su coño perfectamente depilado en el espejo, todo mojado. Se inclinó hacia mí y pasó sus tetas por mi cara, por mi boca, y yo aproveché para morderle los pezones mientras ella gemía bajito y se mordía el labio inferior, que es su seña de identidad.
Llegó el momento del francés. Me puso la goma con la boca, con una técnica que te deja tieso como una barra de hierro. Me la chupó un buen rato, alternando profundidad y lengüetazos en el glande, sin dejar de mirarme a los ojos con esa cara de zorra que tiene. Estuvo un rato larguísimo, sin prisas, y yo ya estaba al borde.
Le pedí follar y empezar a cuatro patas. Ese culo redondito y firme, lo tenía ahí delante, y me metí en ella sin problemas porque estaba chorreando. Empecé despacio y ella se empujaba hacia atrás marcando el ritmo. Cambiamos a misionero, le agarré las piernas y le di duro, viendo cómo sus tetas rebotaban. También probamos ella arriba, montándome como una vaquera, y ahí movía las caderas con una fluidez que parecía que estaba bailando salsa. En el espejo veía todo el espectáculo: su culo subiendo y bajando, su pelo rubio rozándome el pecho, sus pechos saltando.
Terminé dentro, con goma, y ella apretó el suelo pélvico justo en el momento justo, que casi me da un infarto. Después del polvo, no hubo prisas. Nos quedamos un rato abrazados, ella me acarició la espalda y seguimos charlando de tonterías. Me ofreció otra agua y me ayudó a vestirme. Se notaba que disfruta con su trabajo, no es de las que miran el reloj ni te echan.
En resumen, una experiencia de 10. El masaje profesional es la hostia, y la parte erótica y sexual está a otro nivel. Si te gustan las rubias atléticas, con cuerpo de gimnasta, tatuajes pequeños y piercing en el ombligo, esta tía es tuya. Lo único malo es que no hace griego, dice que es virgen por ahí, pero con el sexo vaginal y el francés ya tienes más que suficiente para salir contento.
Repetiré seguro, y ya estoy pensando en probar el fetiche de pies o el prostático para la próxima.
¿Repetir? Siempre.
¿Recomendable? si te gustan los masajes con un final apoteósico, no te la pierdas.
Los siguientes 5 Usuarios dan las gracias a El litros por este Post: