-Hola, que soy Antonio Alcántara y venía por lo de la mamada.
-Oiga, que yo soy el portero de la finca y me importa tres cojones a lo que venga usted, caballero.
-Jeje, vale, pero no se lo diga a Merche, que me estampa un Duralex color caramelo en el cráneo y se lo dice a la agüela.
-Déjeme en paz, chalao.
-No quiero, soy Antonio Alcántara. Abráceme, so calvo.
Pues sí, he vuelto al edificio de AA43 a retrotraerme una vez más a los años setenta y a ver a esta buena moza con la intención de que me obsequiara con una mamada por veinte lereles, tal y como reza su anuncio. El caso es que al entrar he visto una mujer bajita y de curvas muy rotundas, así que me he animado con un completo por treinta pollos. Mi impresión general después del servicio es que es una mujer muy caliente y que su servicio está muy logrado, aunque si van ustedes buscando un pivón mejor recurren a otras opciones y ya. De cara me ha parecido agradable y de formas, tal y como se ve en sus fotos, rotundas. Mamada sin salivada y muy bien hecha, morreos profundos con lengua (besa muy bien) y folleteo en misionero. En cuanto a su carácter me ha parecido una mujer muy agradable, que conversa adecuadamente pero tampoco es pesada. Masaje posterior tipo pasamanos. Mi impresión global es que me ha tratado estupendamente y la calidad precio es bastante buena. Quizás es que estoy en uno de esos días, voy a insertarme un tampax en la oreja.
Un abrazo.
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