He estado trasteando por loquo buscando una chica que viniese un domingo a un hotel y encontré esta que me interesó: [Sólo los usuarios registrados pueden ver los enlaces e imágenes. ]
La foto me atrajo y hablé con ella por teléfono y me pareció interesante. Le dije que viniera un par de horas.
Pues bueno, no ha durado más de una hora. No ha parado de hablar. De todo. Me dio un masaje en la espalda y no paraba de hablar de temas ajenos a todo lo que hacíamos, por lo que no había manera de levantar nada :(
Luego, me ha hecho un francés con muy cutre (consiguió que se me levantara por fin) y principalmente con la mano.
Después de terminar, se ha puesto a hablar por los codos de nuevo hasta que me dice, "¿quieres otro?". Pues claro, joder. ¡No has venido a hablar!
Por fin se me pone a cuatro patas y lo hacemos así. Cuando termino, (llevamos 1 hora) me dice con todo el morro que me he quedado relajado ya y que lo mejor es que se vaya para que descanse Y la verdad es que le he dicho que sí, porque no he visto más poca implicación, poca profesionalidad, y menos ganas que tenía ya de seguir.
Os aviso para que no cometáis el error de quedar con ella. A no ser que alguien necesite hablar con alguien, claro.