Experiencia muy parecida a la del compañero slice. En mi caso tras un comentario en su anuncio dentro de este foro, en el cual criticaba que no entendía su forma de hacer las cosas, quizás de una manera desagradable a lo cual pedí perdón. Tras esto me dije a mi mismo que la mejor manera de despejar dudas era conociéndola.
Recibe en Infanta Mercedes en el último piso del edificio (donde trabajaba también Rocio la valenciana, incluso en la misma habitación). La ducha está fuera la toalla minúscula, ella no se ducha contigo, el paseo de vuelta en pelotas por el pasillo no mola.
La chica en sí está buena, muy buenas tetas y de cara guapilla, pero la implicación en mi caso no existió, no besa, y el francés es bastante soso, y para colmo en el folleteo tuve la impresión de que no le gusta para nada lo que hace y a mi eso me corta el rollo bastante.
Lo malo; en mi caso su falta de implicación, a lo mejor otros tienen más suerte.
Lo bueno; su cuerpo y me pareció una chica agradable y simpática.
Lo que no entiendo: que si pasa de trabajar en una casa donde no estaba a gusto, para ponerse como independiente debería cuidar a tope al cliente.
Para repetir: en mi caso no, el tiempo puede que me haga cambiar de opinión, pero no creo.
Nota: efectivamente antes se hacía conocer como Brenda (es la misma persona).
Saludos
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