Nombre de guerra: Cristina
Nacionalidad: Brasileña y dominicana
Forma de Contacto: 611738031
Hilo profesionales: [Sólo los usuarios registrados pueden ver los enlaces e imágenes. ]
Fecha aproximada: Marzo
Lugar: Argüelles
Instalaciones: Buenas, con ambiente acogedor
Higiene: Impecable
Precio: 80€/hora
Edad: 28 me dijo
Cara: Muy guapa
Pelo: Liso y recogido
Cuerpo: Sobre todo el color mulatito es lo que me gusta. No hay trabajo de gym, pero hay materia prima donde agarrar y comer
Pecho: Tamaño mediano
Culo: En mi escala mediano y blando (lo cual me gusta)
Piercings y tattos: En la nariz uno de aro, un tatuaje en mitad del pecho con un piercing en el mismo lugar.
Defectos corporales: No
Actitud: Si no la conoces es un poco formal, a medida que charláis y se relaja el ambiente, y da lugar muy buen sexo
Conversación: Lo tipic de orígenes y edad, pero sobre todo bromas, que es lo mejor para relajar el ambiente y que la chica se abra
Besos: Si. Una vez en caliente no se corta un pelo, una delicia
Fuma: Es posible que sí, quizá me equivoque, pero me dio esa sensación, aunque no le huele la boca a tabaco ni mucho menos, pero si noté cierto aroma a tabaco
Francés: Bueno, aunque no le di mucha prioridad
Forniqueo: Brutal, me sigue el ritmo, y ese ritmo lleva al infierno, descargué todo lo que tenía
Griego: No
Lo mejor: Su cara, sus labios, su color y la manera en que se abre una vez hay buen rollo
Lo peor: No es el cuerpo más trabajado del mundo, y me da la impresión de que si no sabes romper un poco el hielo, puede que la cita no vaya a ser buena para ti
¿Repetir? Ya lo hice, describiré mi segunda cita
¿Recomendable? Totalmente
Valoración global de la experiencia: 9.5
Segunda vez con Cristina en el poco tiempo que descubrí esta ubicación. Mi segunda cita con ella. Hablamos y en 20 minutos estoy el piso. Me ducho, y ya en la cama charlamos un rato, y bromeamos. Me tumbo encima de ella y empiezan los besos. Le pongo la capucha a mi amigo y empieza el recital.
Se mimetiza contigo y es tan cañera como seas tú. Los besos se profundizan según se va excitando, las piernas se abren cada vez más, lo cual te excita más a ti también. Vamos a la esquina de la cama, posición en la que entra toda. Allí lo damos todo, las tetas revolotean, ella abre más todavía las piernas, los besos se intensifican, llega un punto en que la cargo (ya que es pequeña) y la embisto desde el aire.
Esto último me dejo agotado e hizo que al correrme me saliera hasta la última gota. Me corrí con ella tumbada en la cama en esa misma esquina, y cogiéndola ligeramente del cuello (sin hacer daño). Visualmente irresistible y dejando la descendencia de varias de mis generaciones en ese condón.
Antes de que acabara el tiempo volví a meterla una segunda vez, con misionero y otras variantes, pero estaba tan seco que fue imposible correrse otra vez. Ducha y con la sensación de que iba a dormir pronto y genial, como así fue
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