Nombre de guerra: Dominica (artístico)
Nacionalidad: Española, en concreto madrileña de pura cepa
Forma de Contacto: 621371093 (Whatsapp).
Fecha aproximada: Marzo 2025.
Lugar: Distintos lugares de Madrid a lo largo de la cita. Se comenzó en un bar y se terminó en Luxtal Balboa.
Instalaciones: Las propias de Luxtal Balboa.
Higiene: Olía a limpio pero igualmente se duchó conmigo tanto antes como después, y usamos colutorio, toalla limpia.
Precio: 150/hora.
Edad: No la echo más de 30, no los aparenta. Ella se anuncia con 27 y desde luego aparenta incluso alguno menos.
Cara: Atractiva, con un encanto y magnetismo propio.
Pelo: Ondulado, castaño y medianamente largo.
Cuerpo: Altura mediana, aproximadamente 1.65-70. De complexión delgada tirando a fibrada.
Pecho: Medianos y naturales, bonitos y manejables.
Culo: Cumple con creces. Redondo, firme y manejable.
Piercings y tattoos: Ni uno ni otro.
Defectos corporales: Ninguna cicatriz ni nada reseñable a éste respecto, personalmente.
Actitud: Muy implicada.
Conversación: Ahora comento en el relato con calma, pero muy buena, muy culta y ya de por si es inicio de las "hostilidades", con mucha simpatía.
Fuma: No.
Idioma Francés: Insuperable.
Folleteo: No hubo, por mi culpa y el tiempo, al menos físicamente. Pero me voló la mente...
Idioma Griego: No.
Lo mejor: Es tremendamente implicada.
Lo peor: No haber podido llegar a más por el límite de tiempo.
¿Repetir? Ya estoy deseándolo.
¿Recomendable? Si buscáis acción y de la buena, sin duda!
Valoración global de la experiencia: Del 1 al 10, un 11.
Relato: La descubrí por amistades comunes que casualmente tenemos y que me hablaron muy bien de ella.
Tras escribirla al Whatsapp (es el medio que ella prefiere según me comentaron) al final surgió una cita improvisada. Dado que ella tiene poca experiencia como maestra de idiomas y conversación con remuneración, decidimos quedar en un bar a conocernos un poco más, romper el hielo y coger los dos un poco de confianza previa a la clase en si. Ya de por sí la charla por móvil fue increíble y en persona se confirmó lo que imaginaba: Dominica es una mujer culta, con una gran capacidad de escucha y aprendizaje, Hubo una conversación muy fluida en todo momento y lo cierto es que es un encanto de persona. No deja de mirarte a los ojos, sonríe, es atenta, se preocupa porque estés cómodo.
Tras tomar un par de copas, en mi caso, refresco en el suyo, fuimos a un conocido centro de estudios cercano, en donde tras una relajante ducha ambos comenzamos la
práctica de idiomas, aunque por desgracia y por mi edad solo dio tiempo, por mi emoción, a intercambiar unas fluidas palabras en lengua francesa.
Tras una ducha posterior, volvimos a charlar en castellano y al final nos avisaron de la hora en los apartamentos. Tras esto, nos despedimos con la promesa de poder continuar en otra ocasión.
Desde luego Dominica es todo un espectáculo. Estoy deseando acudir a más clases particulares con ella.
Os aseguro que vale los 150 con creces, ella más que muchas otras chicas que ofertan sus servicios por ese precio. Yo de hecho estoy deseando repetir.