Nombre: Dominique
Nacionalidad: Colombiana
Número: 634001964
Fecha aproximada: Esta misma semana
Instalaciones: Mi casa, le pedí un domicilio.
Higiene: Buena
Precio: 1 hora por 120 euros
Edad: Llega a los 30, pero no muchos más.
Cara: Muy guapa, con el aire típico de las latinas más evidentes.
Pelo: Entre rubio y moreno, con esa mezcla de teñidos.
Cuerpo: Impresionante, curvilíneo y rotundo. Es relativamente bajita, pero eso no resta contundencia.
Pecho: Se ve que son operadas, pero ¿quién puede resistirse a unos pechos así?
Culo: Ella dice que trabajado de gimnasio, creo que operado, pero igualmente espectacular.
Piercings y tattos: Yo no vi nada, estaba centrado en otras costas
Actitud: Cañera, desde luego, aunque con un poco de teatro.
Conversación: Muy agradable, entre polvo y polvo hablamos de Colombia.
Besos: Yo no tuve muchos, aunque tampoco los busqué, pero no creo que tenga problemas.
Fuma: Lo dudo.
Francés: Fantástico. Profundo y muy salivado, con un poco de facefucking por mi parte. De lo mejor.
Forniqueo: Le gusta que le den bien, y se nota. Es pura pasión, a mí me destrozó.
Griego: No lo pedí, pero creo que conlleva un suplemento.
Lo mejor: El descomunal cuerpo que se gasta, y la energía con el que lo bate.
Lo peor: Un poco de cuento por su parte que no me acabó de gustar.
¿Repetir? Desde luego
¿Recomendable? Siempre que estéis listos para aguantar caña y de la buena, adelante.
Valoración global de la experiencia: 9
Relato: Llevo algún tiempo en este foro y admito que nunca había tenido las agallas para publicar nada, quizá llevado por la falta real de experiencias dignas que compartir. Sin embargo, con Dominique me parece relevante soltar unas cuantas palabras, al César lo que es del César.
Llevaba una semana complicada por trabajo y demás y decidí darme un capricho por puro egoísmo. Después de que un par de candidatas que no mencionaré ignorasen mis mensajes, llegué hasta Dominique y, tras un par de whatsapps para concretar lugar y hora, conseguimos concertar cita en mi casa por la tarde. Para quien no esté familiarizado con el calor de Madrid en esta época del año, roza el infierno, y echar un polvo parece una opción ilógica. Pero en cuanto vi el anuncio de Dominique no pude resistirme, y más después de leer vuestro feedback.
Ella se retrasó un poco para la cita (unos 15 minutos) pero me lo hizo saber, de modo que sin problema. Llegó con un top negro y blanco que se sostenía fuertemente contra esos pechos prietos y enormes, y con un vaquero ceñido por el que ya asomaba el hilo de un tanga rojo tan pequeño que se me fue poniendo cara de lobo de dibujos animados a medida que la fui viendo avanzar por el pasillo de mi casa, con un contoneo hipnótico de ese culo latino tan trabajado en el gym.
Desde el primer momento amable, atenta y cordial, a ese respecto resulta absolutamente ejemplar. Me pidió el dinero por adelantado, que ya tenía preparado, y rehuímos la ducha porque ambos veníamos ya recién aseados. Una vez dados los emolumentos, pasamos al dormitorio, donde me quitó la ropa, y cuando llegó al amigo de abajo empezó a acariciarlo primero con ternura para que entrara en calor. Fui poniéndome duro, y le fui quitando lo poco que llevaba para ver (joder, cómo me pone cada vez que lo pienso) ese cuerpazo como la parieron. Empecé comiéndoselo yo por pura cortesía: lo tiene perfectamente depilado y sabroso, y se empezó a humedecer hasta que me pidió darle al francés. Y joder, qué francés: se la tragó hasta el fondo con tanta intensidad que creí que perdía la polla. De las mejores mamadas (si no la mejor) que he recibido nunca, y os aseguro que han sido unas pocas.
Estuvo un rato chupando, le pedí 69 y oh, sorpresa, dijo que quería animar la situación con un juguete que sacó de su bolso, un pequeño dildo vibrador que le fui metiendo mientras continuaba dándome una de las felaciones de mi vida. Cuando ya estaba a punto de correrme, como no quería acabar así, le pedí que me enfundara, y que se pusiese encima. Verla a horcajadas mientras mi polla entraba y salía de ese monumento, y cómo botaban esos pechos neumáticos y duros, no tiene precio, y me puso en un clímax en el que casi estallo.
Pasamos a cuatro, y yo tengo un espejo en la habitación: se notaba que le encanta mirarse, pero admito que la estampa de tenerla a cuatro, con ese culo enorme, y ver cómo pone esa cara de zorrita satisfecha, es un recuerdo que llevaré siempre. Nos movimos, por petición mía, a un misionero feroz, y ahí empecé a flojear, hasta el punto de que supo que me iba a venir enseguida. Ella me quitó el condón, y saboreó la leche mientras me iba corriendo como una manguera. Quiso besarme con la boca aún goteante, y lo rechacé.
Pausa para retomar fuerzas, claro. Le ofrecí agua, y estuvimos charlando sobre Colombia, sus viajes, su llegada a España...Conversación muy diplomática, en ningún momento se mostró ni cerrada ni molesta por ninguno de los temas.
Cuando ya me hube recuperado, volvimos a la carga. Volví a bajarme a su santa ostra para darle lametones (estaba bien rica, de verdad), y ella me correspondió con una nueva mamada que, incluso entonces, resultaba tan enérgica o más que antes. Volvió a enfundarme, y reverse cowgirl mediante, me dio con tanta jodida euforia que, en esta segunda ronda, duré menos de lo que debiera. No sé que se toma esta chica, pero tiene una energía impagable.
Quedaban apenas cinco minutos para que acabase la hora, así que hicimos un poco de tiempo charlando hasta que (qué pena) se vistió y se fue por la puerta.
Conclusión: La caña que os va a dar Dominique la vais a ver poco, y más complementada con el cuerpo perfecto que tiene. Un francés impecable, un culo demoledor, y una sensación (sólo vaga) de teatro, pero nada fuera de lo común. En definitiva: estáis tardando, a mí me ha parecido una locura.
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