NOMBRE DE LA CHICA: Eva
NACIONALIDAD: Española
TELÉFONO: 665039902
ZONA: Plaza de los Cubos
TARIFAS APLICADAS: 90€ 1 hora
EDAD APROXIMADA: Treinta y tantos
CARA: Guapilla, no es un bellezón, pero tiene una cara agradable, con un toque picaro
FÍSICO: Metro sesenta y pico. Cuerpo bien proporcionado, caderas anchas para agarrar bien y pecho pequeño, con unos pezones que reaccionan muy bien a los mimos, creciendo junto a la areola y resultando muy excitantes.
FRANCÉS SIN: Si. Aceptable, alterna lamidas exteriores con buenas tragadas. No llega a garganta profunda, pero se desenvuelve bien y no se cansa de chupar.
GRIEGO: No
FUMA: Sí, se nota
BESOS: Muchos e intensos, con lengua... y muchas veces con ánsia. Muy intensa en el tema.
IMPLICACIÓN: Muy buena. De entrada es simpática y agradable, risueña y pizpireta. Luego parece que se lo pasa bien y le gusta. Se moja muchísimo, goza y en mi caso incluso parece que se corrió y todo (mientras me la comía y yo le metía los dedos y tocaba el clitorix al mismo tiempo)
INSTALACIONES: Apartamento por horas de la plaza de los cubos (pagado por ella)
VALORACIÓN GLOBAL DEL SERVICIO: 8,5
¿CHICA RECOMENDABLE?: Sí
¿REPETIRIAS?: Quizá y probablemente con más confianza aumente el buen rollo
LO MEJOR DE ELLA: Su simpatía y saber hacer para tener un encuentro fluido y agradable, como si hubieses ligado en la calle.
LO PEOR DE ELLA: El regustillo a tabaco (soy muy maniático con el tema)
RELATO LIBRE:
Al contrario que en la experiencia anterior, a primera vista me resultó super interesante y de muy buen ver para lo que iba a pasar unos minutos después.
Quedé con ella en la calle y estaba guapa de "paisano". Me pareció un poco más baja de lo que imaginaba, pero en todo lo demás una impresión muy positiva.
Subimos juntos y nada más llegar al apartamento empezamos a besarnos, tocarnos e ir desnudándonos poco a poco... tocando y chupando todo lo que iba apareciendo.
A partir de ahí hubo sexo oral mutuo en varias posiciones, tras conseguir que se corriese hurgándole con mis manos mientras estaba tumbada en la cama y me la comía pasamos al folleteo.
Me puse un condón y empezamos con ella tumbada y las piernas en los hombros, pasamos por varias posturas hasta que ella empezó a cabalgarme. Empezó con ritmo y fue subiendo, llegando incluso a ser un poco bestia moviéndose adelante y atrás y saltando encima de mi polla. Ahí me corrí como un bendito.
Habían pasado unos 45 minutos... Casi sin descanso me puse otro condón para aprovechar el tiempo y se la metía a cuatro patas. Estaba justo frente a un espejo y se le veía la cara. Parecía disfrutar con las embestidas. Esta vez pensé poco en ella y me centré en volverme a correr yo.
Ducha al terminar y otra vez a la calle a continuar con la rutina diaria.
En ningún momento metió prisa ni resultó relojera.
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