Animado por la experiencia del compañero Emilio que abre este hilo, y cuya ficha suscribo punto por punto, hace unos días me puse en contacto por Whatsapp con Irina. Desde el primer momento me di cuenta que era alguien especial, su forma de llevar la conversación, su sentido del humor, no sé, algo que me dio muy buena onda. Acordamos fácilmente una cita para el día siguiente de media hora por 50€.
Llego hasta su dirección, la llamo como me indicó para que me abra el portero automático y de forma rápida y discreta accedo al bajo donde atiende. Es un piso compartido con otras chicas y aunque no vi a ninguna si pude oír que dos compañeras conversaban en otra habitación. Nada molesto en sí mismo, pero a otros podría incomodarles. Ella me recibió muy simpática en la entrada y me llevó hasta la habitación con una toalla enrollada alrededor de su cuerpecito. En seguida pude apreciar que se corresponde con las fotos del anuncio que están en este hilo que no reflejan por razones obvias que de cara es muy atractiva. Tiene una mirada preciosa y una boca muy sensual y su expresión es entre pícara e inocente, una combinación que resulta muy excitante. Ella acababa de salir de la ducha y yo venía hecho un pincel de casa así que no fue necesario pasar por el baño y una vez abonados los 50 euros pasamos a descubrirnos mutuamente. Los primeros besos fueron suaves pero prometedores, mis manos se deslizaron por su cuerpo y aun con la toalla puesta pude apreciar su cintura de avispa y su portentoso culo, respingón, consistente y de forma perfecta, una delicia. La toalla cayó de inmediato revelando su piel blanca, sus pechitos pequeños pero muy bien formados, de teen total, y la armonía general de su cuerpo, delgado, tonificado y muy sexy. Mientras terminaba de desnudarme ella se quitó el tanguita que aun llevaba y me empujó suavemente hacia la cama. Olía muy bien, la cantidad justa de perfume para apreciarlo en las distancias cortas y las caricias y los besos aumentaron de intensidad y profundidad. Es un perfil cariñoso, más cercano al trato de novia, pero una apasionada y fogosa. Todo esto ya me tenía muy empalmado, algo que ella apreció de inmediato y con mucha gracia decidió que era el momento de atender a mi amigo al que puso un nombre cariñoso que desató la risa de ambos. Me mola cuando el sexo además de intenso es divertido. Deslizó su cuerpo con agilidad hacia abajo comiéndome a besos el cuerpo por el camino para iniciar una mamada excelente. Tiene muy buena técnica, sabe manejar muy bien la lengua y se aplica con esmero, jugando con el ritmo y la profundidad. Como vio que lo estaba gozando me comentó que la avisara porque el francés no es hasta el final, cosa que ya me había dicho por teléfono. Yo la dije que podía seguir tranquilamente que estaban en la gloria y quería seguir allí pero que quería comer yo también. Tal y como estaba de rodillas entre mis piernas se giró para ofrecerme ese maravilloso culo y como es tan manejable pude colocarla sobre mi cabeza con facilidad iniciando un 69 brutal. Qué cosita más linda y jugosa tiene entre las piernas, una delicia de coñito para paladear y devorar. Ella seguía con su espectacular mamada y así estuvimos un buen rato hasta que el nivel de calentura llegó a un punto en el que le pedí acceder a esa cuevita del amor con mi herramienta. Me enfundó y con movimientos muy ágiles se colocó debajo de mí abriéndose de piernas para que la penetrara. Empecé con mimo y tacto mientras ella elevaba la pelvis hasta que nos acoplamos perfectamente y empezó el mete saca. Una gozada, lo tiene estrechito y sabe moverse incluso estando debajo. En esa posición seguíamos besándonos ya a tumba abierta. Antes de desfondarme en esa postura, le propuse que cambiáramos las tornas y con la misma soltura se giró y empezó a cabalgarme mientras yo me aferraba a esa cintura juvenil que se gasta, delgada pero consistente, una gozada al tacto. Aquí me demostró que es una experta amazona capaz de imprimir un ritmo infernal y de balancear su pelvis de atrás adelante en una combinación de movimientos que me llevó a un orgasmo monumental. Ella no dejó de moverse mientras me corría para aumentar mi placer. Luego de quitarme la goma y limpiarme con una toallita húmeda, se recostó sobre mí, soy bastante más alto que ella, de una forma muy tierna y sensual. Así estuvimos un ratito charlando animadamente hasta que se cumplió el tiempo acordado y con una nueva ración de besos pasé a vestirme sin ningún apremio por su parte. Todo fluyó con mucha naturalidad, buen rollo y simpatía. Es un verdadero encanto, implicada y ardiente, pero tierna y cariñosa cuando el momento lo requiere.
Mi conclusión es que es una de esas joyas que no están en la primera fila del escaparate pero que si reparas en ella no te deja indiferente. Con la única pega de ser un piso compartido por lo que no hay toda la intimidad deseable, por todo lo demás es absolutamente recomendable para quienes se sientan atraídos por este perfil de chica y ese físico más
próximo a una teen que a una treintañera. Una joya para disfrutar y para cuidar, de las que no abundan compañeros.