Nombre de guerra: Maricruz
Nacionalidad: Hondureña (-me dijo-
Forma de Contacto: 600293550
Hilo profesionales: no tiene
Web profesional: no tiene
Fecha aproximada: martes de la semana pasada
Lugar: en mi coche
Instalaciones: no es grande pero me hace el apaño
Higiene: El juju me olio levemente en un cambio de postura
Precio: 50
Edad: pueden ser los 27 que anuncia
Cara: no es agraciada. Ver defectos corporales
Pelo: moreno
Cuerpo: delgada
Pecho: 85 o 90 diría, pero puedo fallar
Culo: pequeño, ni muy blando ni duro
Piercings y tattos: No
Defectos corporales: Principalmente su estrabismo. No tiene los dientes bonitos y a quien no le guste, tiene una berruga en la frente
Actitud: tímida al principio
Conversación: poca al principio, luego mejor
Besos: No.
Fuma: No
Francés: del 1 al 10, un 7,5
Forniqueo: del 1 al 10, un 9
Griego: Pone que no, pero a mi me dijo que la
próxima vez sí
Lo mejor: es manejable y yo la pedí que se moviese ella
Lo peor: su estrabismo y el leve olorcillo del potorro
¿Repetir?: A pesar del 9 en forniqueo, no lo tengo decidido todavía
¿Recomendable? Para una descarga te hace el apaño aunque seguramente haya mejores chicas por 50 euros
Valoración global de la experiencia 8
Relato
Contacté por WhatsApp y contestó rápido. Me dio la info - 30 la mamada hasta el final y 50 un polvo sin griego- y también la dirección para recogerla - San Blas/ Canillejas-. Llego a la calle y veo una chica con minifalda vaquera de color azul, medias negras de rejilla, un abrigo marrón que al subir al coche deja ver un buen escote. Pero claro, antes del escote veo el estrabismo en su ojo izquierdo. Durante unos segundos realizo una reflexión mental ¿me quedo, me voy? Sin desmoralizarme, opto por quedarme y pienso que soy un legionario presto al combate. Me dejó indicar el camino al picadero donde el fragor de la batalla está por llegar... Son 4 o 5 minutos de desplazamiento. Vamos a un parking de tierra cuyo centro domina una chabola - sí, habitada- Richal y su primo están descargando cosas de la fregoneta. No pasa nada, soy un legionario - Tuve opción de elegir otro sitio, pero me pareció aún más indiscreto-. A todo esto yo he ido manteniendo una charla insustancial con Maricruz - que no es su nombre real y no pongo aquí por, primero, respeto a su privacidad y segundo, lo mismo me engañó-.
¡Al lío! Sin darla más tiempo que el que tarda en sacar un paquete de toallas húmedas, mi falo ya está de paseo y Maricruz comienza a pulir y abrillantar hasta quedar limpiao y reluciente - aún no me ha pedido el dinero-. Me coge el mandoble con la mano derecha y aproxima su boca al glande. Francés lento. Va pasando la lengua por el capuyo y poco a poco se la va metiendo en su cavidad bucal y, también poco a poco, engulle el mástil más y más hasta que desaparece por completo -ojo compañeros, yo no soy Nacho Vidal-. Paso del modo Legionario al modo explorador y ¡oh, sorpresa! Bajo esa falda vaquera que acompañan las medias negras de rejilla no hay bragas y me encuentro un coñito decentemente rasurado que se humedece al contacto de mi mano derecha. Trabajo de arriba a abajo con mi extremidad durante un breve momento hasta que, en otra reflexión mental me digo a mi mismo, ha llegado la hora de conquistar las profundidades de este coñito. Meto dos dedos y Maricruz suelta un gemido. Yo aberrado, pongo mi mano izquierda en su cabeza y la presiono para hendir mi polla hasta su campanilla. Ella no protesta. Sin más dilación y llegada la hora le digo que pase al asiento de atrás y que se desnude por completo. Me gusta lo que veo y sobre todo como está transcurriendo el encuentro. Me pone la goma y le pido que sea ella la que me folle. Pues ahí va. Se pone encima, pero no rollo cowgirl sino en cuclillas. ¡Olé! Viendo durante un rato como su coño sube y baja en mi polla, la doy la vuelta - aquí es cuando percibí ese ligero olor que comentaba más arriba. No era tufo pero sí era perceptible- Sigue cabalgándome un poco más. Yo la voy manejando como si estuviese jugando al twister. Una pierna aquí, la otra por ahí, sobeteo de tetas. Me incorporó para poder embestir yo mientras está de espaldas y, como veo que me voy a ir en breve, la pongo a ella sentada y de frente para darle los últimos envites. Aquí pregunto si puedo correrme en su cara en vez de en la boca y ella, que estaba cachonda, me dice que sí. Su respuesta me provoca el extasis e inmediatamente me quito la goma y descargo un aluvión de gotelé en su cara, cuello, tetas e incluso parte de su pelo. Hacía tiempo que no follaba así en el coche.
Nos limpiamos, nos vestimos, arrancó y pongo rumbo a su calle.