Hace algo más de una semana visité a la usuaria de este teléfono (631088753) atraído por las fotos que aparecen al principio de la página y los bajos precios. Cualquier parecido con la realidad es pura casualidad, aunque podría ser la misma persona hace muchos años. La meretriz que te recibe es una mujer de unos 40 años, no gorda sino obesa, con una espantosa tripa colgandera. Te recibe detrás de la puerta con el piso a oscuras tras haber pasado toda una gymkana para que te dé la calle y portal, el cual está por la calle Comandante Benítez.
No puedes echarle el primer vistazo hasta que ya estás en una habitación casi a oscuras y con ella bloqueando la salida. Me quedé porque estaba más cachondo que una mona y tiene un buen par de bufas. Es una simpática dominicana. Pagué 30 euros por 20 minutos ya que quería descargar y largarme.
Me hizo un buen francés natural que cortó rápidamente, abriéndose de patas con una absoluta falta de sensualidad invitándome a penetrarla (con protección, por supuesto). Tiene un buen coño, realmente placentero como la mayoría de las gordas, y llegué al orgasmo mucho antes de que vencieran los 20 minutos.
Me sirvió para desahogarme y creo que es una buena opción para ello si no os tira para atrás su pésimo físico, pero las fotos que publicita son falsas o anacrónicas.
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