Grandes esperanzas
Es más que posible que Montse, como se apunta por ahí, haya ido poco al colegio; aunque ignoro, en honor a la verdad, y en honor a la verdad ignoro si lo sabe el que muy acertadamente lo apunta, si a ella le hubiera gustado tener la posibilidad, caso de que sea así, caso de que haya ido poco al colegio, de “haber ido más”.
Montse mide un metro y sesenta centímetros y, desde luego, no está entrada en carnes. Los pechos son pequeños y el culo hermoso. No es excepcional (el culo), como también se ha escrito, pero sí conserva lozanía y frescura a pesar de que son casi cuarenta los que curvan su osamenta. Y me refiero a la osamenta de Montse, claro.
Es cierto, por desgracia, a pesar de que no llega a resultar desagradable, el hecho de que a la chica le faltan un par de dientes, y es cierto además que el léxico no es depurado, que no atiende tampoco al decoro poético y que, a buen seguro, nos será difícil encontrar en ella a una posible tertuliana del Café Gijón. Pero son tan grandes sus ganas de agradar, o lo fueron conmigo, es tanta su amabilidad, o tanta fue su amabilidad para conmigo, eran tantas sus atenciones y tan brillante, TAN BRILLANTE, su francés que no sería yo un forero de ley si no la recomendara.
He de añadir, de otro lado, que nos encontramos en la calle y nos desplazamos desde allí, entonces, a su cubil: un bajo casi lúgubre y sin comodidades y acondicionado para la ocasión, para las ocasiones, con muebles y ornamentos de segunda o tercera mano que, en las propias palabras de la chica, anda reclamando como regalos a propios y extraños.
-Como buena catalana, tú –me dijo.
Yo la aconsejo, caballeros. Con todo lo que ello conlleva, en el entendimiento de que el amor es el premio para los audaces y en la inteligencia de que, aun con el habla ramplona y desgarbada, que no yonqui, aun con los premolares ausentes, aun en el ámbito de una covacha miserable y pobre, como de novela de Dickens, Montse es una perfecta opción para despedir un año de crisis y afrontar uno Nuevo en la esperanza de que, a todos, nos vayan algo mejor las cosas.
¿Para qué sirve un informe de mercado?
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