Cita:
Iniciado por LorasTyrell
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Nombre de guerra de la lumi: Anyie
Nacionalidad: Colombiana
Forma de Contacto: WhatsApp
Hilo profesionales: No busqué
Web profesional: No tiene, que yo sepa
Fecha aproximada: Primeros días de agosto
Lugar: Calle General Palanca
Instalaciones: Buenas, limpias, cama grande
Higiene: Impecable, toda ella olía a rosas
Precio: 140€ (1 hora)
Edad: Rondando los 30, diría
Cara: Preciosa. Es la de las fotos, son fotos reales. Labios muy bonitos (operados), dientes perfectos y muy blancos
Pelo: El que tiene en las fotos. Incluso igual de largo, diría
Cuerpo: Es-pec-ta-cu-lar, el que se ve en las fotos. Medirá sin tacones 1.65, más o menos
Pecho: Enorme, operado, dos balones de fútbol bien puestos y bien duros
Culo: Grande, duro, un gustazo darle azotes. El ano, precioso
Piercings y tattos: Algunos tattos pequeñitos
Defectos corporales: Teniendo en cuenta que debe estar multioperada (labios, pechos, trasero), para mí ninguno
Actitud: Muy buena. Es una profesional de su trabajo. Toda la relación con ella es natural, tanto follando como charlando
Conversación: Muy buena. Fluida, dos adultos responsables charlando, buen rollo en todo momento
Besos: Nada. Ni siquiera piquitos
Fuma: En algunos anuncios ella misma dice que fuma a veces. Yo no noté nada
Francés: Con goma siempre, te pone el preservativo con la boca
Forniqueo: Muy rico. Creo que le va la caña. Conmigo debió aburrirse follando (aunque no noté nada) porque no soy mucho de follar a lo peli porno
Griego: No pregunté
Lo mejor: Cuerpazo, guapa, buenísimas actitud y conversación, complicidad, buen rollo, folleteo genial, le gustan los azotes en el culo. Muy a gusto con ella, desde que llegué hasta que me fui
Lo peor: No besa, ni siquiera piquitos. Las tetas las puedes acariciar, pero nada de magrearlas. Aunque al principio me dijo que sí, ella ponía la mano en su coño cuando yo quería tocarlo. Creo que me dijo que comerle el chochete tenía suplemento
¿Repetir? Absolutamente SÍ.
¿Recomendable? Al 100%.
Valoración global de la experiencia: 9
Relato: Contacto con ella por WhatsApp. Me contesta al momento, me envía fotos suyas y me informa de servicios y tarifas. Le pregunto por la zona aproximada y me dice la calle y el número exactos. Concertamos una cita para el día siguiente. Le ofrezco confirmar la cita mañana una hora antes, por si nos surge algún imprevisto, me dice que vale. Al día siguiente, tras confirmar la cita una hora antes sin problema, llego al sitio. Un portal normal de vecinos. Me dice por WhatsApp qué piso en concreto es, llamo al telefonillo, me abre y subo.
Me abre la puerta del piso, y es la mujer espectacular de las fotos, en tanga y sujetador. Espectacular. Tal cual.
Se medio tumba en la cama mientras me desvisto, dejo mi ropa en una esquina de la cama, que es grande. Y al lío. No me ofreció ducha, ni limpieza de geniales al menos, eso me sorprendió, yo tampoco lo pedí.
Se puso a 4 patas en el borde de la cama y ya quería que se la metiera, tras enfundar inmediatamente a mi amigo con la boca y los dientes. Yo quería sobarla bien a ella antes, porque el primer disparo me llega
prácticamente antes incluso de tocar el gatillo.
Le sobé realmente muy poco, porque metió enseguida a mi amigo en su rico chochete, pero no lo hizo del todo porque no le dejé. Le dije que se pusiera boca arriba, ahí sí se la metí a fondo, y en nada me corrí. No deja que le magrees las tetas, sí que se las acaricies (no sé si quizá se ha puesto más, porque la verdad me parecieron un poco más grandes de lo que se ven en las fotos, pero no estoy seguro), sí que le puedes chupar los pezoncitos que tiene, muy ricos.
Me tumbé a su lado y nos pusimos a charlar, con una naturalidad que me sorprendió y me encantó a partes iguales. Tiene una conversación muy agradable, estuvimos muy a gusto charlando.
Fue ella la que quiso volver a la faena tras enfundar de nuevo a mi amigo. No sé si sería un francés bueno o malo, porque no soy ningún apasionado de las mamadas, sólo quiero que me la chupen tras el primer disparo para volver a encender la pasión para el segundo asalto.
Se puso a 4 patas de nuevo, esta vez en mitad de la cama, y ahí estuve follándola bastante tiempo, un coñito apretado muy rico, una delicia. Le pregunté si le gustaban los azotes en las nalgas y me dijo que sí, así que le di algunos, alguno un poco más fuerte que otro, no protestó. Es un espectáculo ver y azotar ese culazo mientras te estás follando su coño estrecho. Las tetas no pude ni acariciarlas, las tenía pegadas a la cama.
Me tumbé yo boca arriba y ella se puso a cabalgarme encima. Me gustó, aunque a 4 patas me gustaba bastante más, quizá no pillamos bien del todo la postura en ningún momento. Tampoco ayudaba que sólo pudiese acariciar ese par de tetas enormes, en vez de estar magreándolas como un loco.
Cambiamos de postura, ella volvió a tumbarse boca arriba y yo a ponerme encima, como el principio de la cita, pero esta vez me iba a desquitar del casi instantáneo primer disparo, porque ahora la iba a estar follando en misionero un buen rato, y así fue. Muy, muy, muy rico... Podría haber apurado la hora de tiempo y haber seguido dándole un poco más de tiempo, pero al final aceleré un poco porque ella ya me pedía la leche, y yo tampoco quería terminar la cita con la hora llamando a la puerta. Me corrí como un bendito.
Le ofrecí tumbarme de nuevo a su lado para charlar un ratito más, no puso pegas, y poco después fui yo el que decidió empezar a vestirse para irse.
En la cita me molestaron un par de detalles. Su móvil sonó una vez, afortunadamente cuando ya estábamos charlando entre los dos asaltos (incluso cogió la llamada, era de una operadora de telefonía). Y cuando me estaba vistiendo para irme, se puso a mirar el móvil aunque yo estaba hablando con ella.
Por esos dos detalles, sumados a que no da besos, ni siquiera picos, a que no puedes magrearle las tetas, sólo acariciarlas, y a que creo que me dijo que comerle el coño tenía suplemento, le quito un punto de la nota. Aún así, la nota final de la cita es un fantástico 9.
Es una mujer espectacular, honesta con sus fotos, un poco tiquismiquis con algunas cosas (es su forma de hacer su trabajo y hay que respetarlo), muy agradable en el trato, guapa, y que encima folla de maravilla. No es perfecta, pero casi.