Volví a estar con Nicole hace unas semanas, y la experiencia fue más que satisfactoria.
Me recibió con algo de retraso, pero nada fuera de lo usual en estos menesteres. Abre la puerta con una bata de seda sin anudar que deja entrever con el movimiento sus grandes y turgentes pechos. Acabo de entrar y ya me ha puesto como una moto. Voy directo a la ducha y al salir ya me encuentro a Nicole de rodillas, dispuesta a dejarme seco.
Su garganta profunda es antológica, con mucho ritmo y haciendo unos ruidos de atragante que me ponen muy burro. La agarro del pelo y mientras le follo la boca le digo soeces, llamándola puta, a lo que ella contesta con más dedicación, gemidos y atragantamientos. Le sigo follando la boca en distintas posturas, hasta que me pone el condón y comienza a cabalgar sobre mí. Tuve que frenarla pronto, porque con esos movimientos y esas tetas bamboleándose ante mí iba a correrme demasiado pronto. Se coloca a cuatro patas y aquí soy yo el que marco el ritmo, aunque sigue siendo difícil aguantar porque con ese culo lo que desea mi polla es correrse en lo más profundo de su ser. Finalmente me quito el condón y me la come un poco más hasta que exploto en su boca.
Tras descansar cinco minutos vamos a por el segundo asalto, igualmente satisfactorio, y a casa. En el camino de vuelta maldigo mi suerte por no tener el dinero suficiente para volver al día siguiente, porque esta mujer me deja con las piernas temblando.
Mención especial a su honradez, porque no mira el reloj, y me cobró tan sólo 100€ por ser su semana de oferta, aunque yo desconociese este dato.
A estas alturas ya está todo dicho de Nicole, pero no está de más recalcarlo: Nicole es a día de hoy una de las mejores profesionales de Madrid. Para mí desde luego no tiene igual. Puede sonar palmero, pero no hago más que decir la verdad. Mi verdad, por supuesto.
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