Experiencia decepcionante con esta chica. Y todo surge por recurrir no al plan B, sino al D o al E tras fallar el intento de quedar con otras chicas.
Llamo y me dice que está libre, creo que quien atiende el teléfono no es ella pues no tenía ningún acento, me dijo que era peruana pero que ne los anuncios se anuncia como venezolana porque si dice que es peruana la gente pensaría que es fea.
Recibe cerca de la glorieta de San Bernardo en una calle pequeña y tranquila, es zona verde pero a una manzana hay zona azul en la plaza del Conde del Valle Súchel; parece buen edificio con portal reformado, hasta que llegas a la escalera que es donde terminan las reformas y entras en el pasado de hace 40 años con piso estilo “Cuéntame”. El piso es viejo y no ha tenido reformas desde su construcción creo yo, pasillo estrecho y siempre en estos casos es al fondo del todo.
La chica puede ser la de las fotos, pero engañan mucho: no tiene tanto pecho como podría parecer (los rellenos de los sujetadores) aunque tampoco anda escasa, bajita, no tan regordeta como esperaba según lo leído, joven (no creo que llegue a la treintena o la pasa por poco), no es fea pero tampoco especialmente guapa, aunque si tiene un largo pelo negro y brillante, tiene los dientes de arriba como inclinados hacia fuera (un día vi a Ivonne Reyes en persona y me sorprendí lo que perdía en vivo pues también los tenía así aunque en la tele no se aprecia).
La habitación es un cuchitril con cama grande que ocupa casi toda la estancia, no hay silla ni percha para dejar la ropa (la dejé sobre una maleta a los pies de la cama). Me ofrece lavarme pero ella no me acompaña ni tampoco se lava por separado en mi presencia. El baño es de lo peor que he visto en mucho tiempo, la bañera no traga bien el agua y no me imagino qué puede haber bajo la alfombrilla, no me ofreció desechables y en la alfombra ante el lavabo pisé una chapa de botella de champán, la toalla cutre y no sé si limpia o reutilizada tras pasar por un radiador.
Vuelvo a la habitación y ya está desnuda, no tiene mal cuerpo con tetas medianas, areolas pequeñas y oscuras y pezón gordo. Tetas medianas y firmes eso sí, da gusto cogerlas.
Se sienta sobre la cama y comienza un buen francés acompañado a veces con unas buenas sacudidas con la mano, enseguida ofrece la penetración y la contengo y le digo que siga chupando que ya habrá tiempo, se tumba y la sobo un poco pero apenas se deja y vuelve a la carga con el francés y a insistir condón en mano con la penetración, “tu sigue..”, no deja meter los dedos en el coño, si le toco las tetas dice que le hago cosquillas, se deja besar pero sin mucha pasión por su parte, tras la quinta propuesta de abandonar el francés me enfunda y empezamos con un misionero incómodo porque no se quita los botines con tacón y me los clavó varias veces.
Se la folla bien y está estrecho y enseguida propone cambiar a cuatro patas y le digo que aun no, antes consigo hacerlo con ella encima agarrándola bien las tetas, creo que es la mejor postura para hacerlo con ella aunque no colabora mucho y es teatrera pero es agradable agarrárselas.
Por fin pasamos al perrito con la incomodidad de sus tacones, como veo sus prisas por terminar decido pensar en otras cosas para aguantar más y le empujo bastante más duro de lo que suelo sin quejas por su parte hasta que me corro. Me quita el condón y me ofrece toallitas, apenas ha durado 15 minutos la sesión, nos tumbamos y ella me sugiera que le acaricie y lo agradece, hubiera preferido más implicación antes y ahora parece que estoy ahí para complacerla a ella.
Tengo que esperar un rato a que el baño quede libre pues hay otras chicas en el piso con sus clientes propios. Entro de nuevo al baño y decido no entrar en la bañera y lavarme en el lavabo.
Me parece muy caro pagar 50€ por media hora y quien pague una hora no creo que llegue a la media. Falta algo de comodidad y de higiene, 30€ podría ser un precio razonable para los que gustan pagar ese precio sabiendo lo que reciben pero ni por ese precio volvería, no está ni bien ni mal de cuerpo pero más interés por terminar rápido que por agradar.
|