Elena
Es húngara, y tiene una alegría en el cuerpo que hace dudar de si no tendrá sangre latina. Veintitantos, cuerpecito delgado en el que yo destacaría su culete muy, muy rico y su pecho, generoso, firme y natural. Melena pelirroja rizada, y unos ojos y una boca que siempre están riendo. Parece que era su primer día en la casa (ayer), me dijo que antes estuvo en Beauty Models.
Habla perfectamente español, pero no francés natural. Para quien esto último sea imprescindible, mejor que lo intente con otra, pero en todo lo demás, yo la recomendaría al cien por cien. Simpatiquísima y juguetona, disfrutando con lo que hacíamos y sugiriendo las variantes que más le gustaban, me hizo pasar una hora deliciosa, con unos besos “de novia”, una complicidad y una alegría que no son muy habituales en un primer encuentro.
Duchita juntos para empezar y para terminar, y tras esta última, se aplicó aceite para suavizar la piel (y doy fe de que el aceite funciona). Como un caballero, antes de despedirnos la ayudé a extenderlo por todo su cuerpo. Llevé su olor en mis dedos el resto de la tarde. Y su mirada y su sonrisa en mi cabeza.
|