Hola foreros. Cumplo con el deber de informar a la audiencia, con motivo de mi primera experiencia en el Templo del Amor o Templo de Isis, también llamado Cleopatra Scorts (no Sports!!!!).
Confirmo lo que habéis relatado alguno: es un chalé amplio, ya totalmente operativo, dotado de habitaciones amplias cada una con su baño y su equipo de música así como con aire acondicionado/calefacción. Y sobre todo una excelente limpieza. De nota.
Y os comento la experiencia con Isabel. Nota: sobresaliente.
Ya desde el primer momento, cuando me recibió M. Magdalena –afortunado de mí porque es una escultura clásica hecha mujer-, me sentí muy a gusto.
Antes de presentarme a las chicas, MM me pregunta si quiero tomar algo, y le contesto que si puede ser ron. Me lo trae y lo empiezo a beber. Me enseña las habitaciones de abajo –las de arriba, ocupadas en ese momento, son mejores que las de abajo, y éstas no son malas ni de lejos-, y elijo una.
Pasan unas cuantas chicas, todas muy simpáticas y a cada cual mejor. Difícil elección a fe mía. Me decido por Isabel, entre otras razones por las valoraciones de los foreros.
Y no fue una mala decisión. Entro en la habitación, siempre con mi copa de ron. Me empiezo a poner en situación, esperando la aparición de Isabel. Entra en la habitación, y ya desde el primer momento hubo “química”. Que conste que ayuda mucha esa simpatía desbordante que manifiesta nuestra niña. No voy a indicar aquí que tiene una bonita cara, ojos verdes –creo-, curvas interesantes, culo duro, y quizás, quizás, los pechos un pelín pequeños, pero eso va por gustos. Tiempo tiene para darles un retoque. Repito, un encanto de mujer.
Y, primera sorpresa, sin darnos cuenta empezamos a medio en inglés, medio en español. Lo que añadía más morbo al asunto. Fue como protagonizar una película porno de las que cuelgan en el
redtube o en el
porntube… ¡Increíble!
Primer acercamiento insinuante de Isabel, para ir abriendo boca. Me besa. Me indica que si quiere que me duche con ella. Muy bien, adelante. Ducha “preparatoria” y a la faena.
Para la que no tengo palabras. Todavía, y han pasado unos días, me tiemblan las piernas. Fue todo un torbellino de besos, miradas lascivas, roces sensuales, aderezado de un buen francés salivado, posturas, por aquí y por allá. Con sorbito de ron, a veces compartido. Y con una implicación total que supuso que me encontrase muy a gusto.
Y como resultado: dos polvos en hora y media. Bien, no está mal para mi edad. Y salí tan encantado que estoy maquinando alguna cosilla para el
próximo partido, que durará dos horas, con cava y … algo más. Todo ello redondeado con gustos musicales comunes.
Absolutamente recomendable, foreros.
Ya estoy relamiéndome con la siguiente experiencia.