Claudia no te defrauda
Nombre: Claudia
Fecha aproximada:Reciente
Lugar:C/fuencarral
Instalaciones:Buenas O muy buenas
Higiene:Genial
Edad: 22
Cara: Guapa
Cuerpo: botella de coca-cola, curvas....
Tarifa: 80 euros, una hora
Piercings y tattos: varios tatuajes...
Actitud:muy Buena
Conversación: tierna, sincera
Besos: si
Fuma: fuma
Francés: salibado
Forniqueo: muy agradable
Lo mejor: Te hace sentir muy bien, a pesar de pasar unos meses.
Lo peor: en la cita, nada.
¿Repetir? Sí
¿Recomendable? Sí
Valoración global de la experiencia: Muy positiva.
Relato:
Vino con el pelo como rizado. New look me dice. A besos ya!
Es una chica como había dicho, más pausada e intenta no equivocarse. Es una chica grande pero no tienes la sensación que lo necesitas todo de ella, vas fluyendo con ella y lo que te apetece lo puedes hacer con cariño. Igual hay algún forero que diga que con él sí. Pero con mí, todo lo hace con corazón y delicadeza.
La ayudo a quitarse su vestido que huele ligeramente de perfume y su tanga negro. En la ducha me doy cuenta que lleva otro tatuaje en un sitio un poco comprometido.
Mi opinión de los tatuajes es que no mejoran la belleza y que tienen que cuidar el donde y qué ponen. Por su forma de ser, puedo decir que no me influyó y puedo decir que en su caso no me importa mucho.
Después de la ducha, vamos a la cama. En breve comienza con un francés excelente, muy húmedo.Después del 69, la pongo a cuatro. Tiene un cuerpo muy desarrollado con lo qué es imposible la dominación, qué nunca lo he hecho pero con otras chica tienes más margen... Es disfrutar y transmitirlo. Ella responde muy bien.
Cambiamos a qué ella se pone encima y cabalga muy bien. Se toca los pechos y la muevo aunque cuesta.
Ahora viene a la penetracion del misionero. Yo encima, voy intentando dar mi amor pero repito que con ella, y a pesar de sus suspiros... parece complicado de satisfacerla completamente.
No sé qué pasó luego pero sí que ella volvió a subirse y ahí ya descargué tan felizmente, suspirando de cansancio y satisfacción pero tampoco chillé con ella.
Estuvimos hablando un rato y ella se ofreció a darme un masaje. Posiblemente no sea el mejor masaje pero sí que un acto de placer y acariciar mi cuerpo. Ahí sí que conservo una sensación de intimidad inmensa.
Después volvimos a besarnos y a tocarnos. En un momento de este segunda relación la penetré pero al cambiar y ver que no iba a funcionar volvimos al estar juntos con besos, cara a cara, disfrutar de cada uno mismo y ver que la otra persona también lo hace. Al final terminé corriendome pero tampoco me importó mucho no hacerlo sobre su cuerpo.
Sobraba algún minuto, fue una duchita y restablecer la habitación.
Recuerdo con cariño como ella me comentaba cosas que le habían pasado, sus sentimientos en la relación y como le va su vida.
¿La veré otro día? Supongo que sí... Pero tampoco es que te deje con la necesidad de hacerlo ya. Puede pasar un mes o más porque con ella te llenas de amor
|