NOMBRE: Alba
NACIONALIDAD: Española
FORMA DE CONTACTO: 671236548
PASION.COM - Goya/ 5 espaÑolas DE 18 A 21 AÑOS.50e
FECHA APROXIMADA: Finales de mayo
LUGAR: Cerca de Goya
INSTALACIONES: Aceptables, pero pequeñas
HIGIENE: Buena
PRECIO: 50€ 1/2 hora
EDAD: Dice 18, seguramente 20 y pocos
CARA: Muy guapa
PELO: Castaño claro liso, muy favorecedor
CUERPO: Precioso, curvas justitas y piel perfecta, sólo estropeada por algunos tatuajes innecesarios
PECHO: Normalito, pero firme y bonito, muy bien puesto
CULO: Súper empotrable
TATUAJES: Sí, bastante absurdos
DEFECTOS CORPORALES: Los tatuajes
ACTITUD: Agradable y simpática, aunque un poco cortada, se nota que lleva poco tiempo
CONVERSACIóN: Bastante bien, la verdad, culta y distendida para su edad
BESOS: Creo recordar que no, pero no estoy seguro
FUMA: Diría que no
FRANCÉS: Bastante bien, muy buena técnica, se nota que tiene
práctica. Con suplemento puede ser natural
FORNIQUEO: Un poco tímida y no tan suelta como en el francés, pero muy satisfactoria en cualquier caso
GRIEGO: No pregunté
LO MEJOR: Preciosa de cara y cuerpazo
LO PEOR: Casi nada. Quizás los tatuajes, que no pegan con ella, pero habrá a quien le guste
REPETIR: Las hay mucho mejores, pero podría repetir perfectamente con ella
RECOMENDABLE: Sí. Es un buen polvo a buen precio con una chica guapa y agradable
VALORACIÓN GLOBAL: 7/10
RELATO:
De vez en cuando me muevo a Madrid por motivos de trabajo y muchas veces no tengo tiempo para casi nada, pero esta vez lo había dejado todo listo por la mañana y tenía toda la tarde libre. Como estaba un poquito saturado mentalmente, no me apetecía ponerme a investigar así que decidí ir a lo seguro y recuperé el teléfono de estas chicas. Siempre me había ido muy bien con ellas en otras ocasiones, especialmente con Martita, con la que hacía años que no quedaba por una razón u otra, pero de la que tengo recuerdos muy especiales. Las llamo, me dicen la dirección y para allá que voy.
Me abre la encargada (no es de las que conocía), me hace pasar con mucha amabilidad y me pregunta si voy por alguien en concreto. Le digo que si está Martita sería genial (sé que es difícil pillarla), me dice que está fuera ahora mismo (en el fondo contaba con ello), pero que si quiero me puede presentar a las otras chicas. Le digo que perfecto y pasan unas tres chicas. Una no la recuerdo, así que supongo que ni fu ni fa, la otra es Mireia, que muchos ya conocerán, y la otra era Alba, que como ya he comentado más arriba, es un primor y además me dedicó una sonrisa preciosa nada más verme, así que por supuesto la elegí a ella.
Presentación, sonrisas, duchas y al lío. Lo primero que hay que decir es que aunque el piso está bien, es super pequeño y la habitación está literalmente pared con pared con el salón, donde se reúne el resto de las chicas. Esto a algunos quizás les pueda cortar un poco, pero en mi opinión tiene su morbo, que las chavalas escuchen cómo empotras a su compi justo en la habitación de al lado.
Como dije, la come muy bien y follando tampoco se mueve mal, pero sí que se le nota un poquito más tímida en ese sentido, así que la puse a cuatro patas para llevar yo la iniciativa y que se dejara llevar y ahí empezó a soltarse algo mientras se mojaba cada vez más, pero la vi que seguía un poquito cohibida, con la cabeza agachada y como no queriendo hacer mucho ruido, quizás con sus compañeras en la habitación de al lado en el subconsciente. Otra cosa buena que tiene la habitación es un espejo de cuerpo completo en el armario, al lado de la cama, así que decidí aprovecharlo para remediar la situación anterior. Mientras la mantenía a cuatro patas, la puse mirando al espejo y la agarré del pelo por detrás para levantarle la cabeza y obligarla a verse en el espejo mientras la embestía cada vez más fuerte. Ahí ya sí que se puso a chorrear y jadear como una perra pidiéndome más. Evidentemente, no aguanté mucho más y me corrí salvajemente. Caemos rendidos los dos y un poco de conversación en la cama. Como sé que el tiempo es oro para ella, me ducho rápidamente, seguimos charlando un poco mientras me visto dándonos las gracias mutuamente por el buen rato pasado, me acompaña hasta la puerta y me despide con dos besos y su sonrisa de no haber roto nunca un plato :)
PD:
Al bajar por las escaleras cuando me iba, me encontré precisamente con Martita, que subía, con lo cual es verdad que sigue en la casa, y también era verdad que no estaba en ese momento, punto positivo para ellas. También me di cuenta de que sigue tan guapa como siempre, esta vez con unas gafillas que le daban un aire de intelectual bastante morboso. Nos saludamos como dos vecinos que se cruzan por las escaleras y no quise decirle nada más, sobre todo por respeto y discreción hacia ella, ya que supongo que puede que haya algo de tensión con el resto de vecinos del inmueble y no quise hacerla sentir incómoda. Ojalá otro día que esté por Madrid coincida que esté en el piso y podamos quedar.