Nombre de guerra: Tatiana
Nacionalidad: Rusa
Forma de Contacto: Teléfono 613650501 (también se puede mediante la agencia)
Hilo profesionales: Rusas Vip
Web profesional:
https://acompanantesmadrid.com/
Fecha aproximada: Verano 26
Lugar: Chalet cerca de
Príncipe Pío
Instalaciones: Muy bien. La única pega la entrada que da a la M30. Hay que pasar rápido.
Higiene: Mala, no se duchó hasta que acabamos
Precio: 200 euros 1 hora
Edad: En la agencia pone 25, pero ella me dijo 30 (creíble)
Cara: Muy guapa, rubia rusa de ojos azules
Pelo: Rubio
Cuerpo: Voluptuosa, pero nada gorda y tiene unas tetas enormes. Si te gustan curvy el cuerpo te encantará
Pecho: Enorme, muy bonitas
Culo: Bien, más pequeño que el pecho pero no desentona
Piercings y tattos: No que yo me fijara
Defectos corporales: Ninguno
Actitud: En general bien, se implica, pero tiene algunos fallos. Por ejemplo, no se deja tocar mucho las tetas, te aparta discretamente (una putada siendo lo mejor de ella sin duda). Va poco a poco, eso bien y es simpática y cariñosa.
Conversación: Poca, no es muy habladora y no habla español. El inglés lo habla perfecto, si sabes te entenderás bien con ella
Besos: No doy besos a las lumis
Fuma: No lo se, no olía a tabaco
Francés: Lo mejor, de lujo incluidos los gemelos, y eso que yo lo hago con preservativo
Forniqueo: Muy bien también
Griego: No pedí
Lo mejor: El francés y el cuerpazo que tiene
Lo peor: Que no se deje tocar mucho los pechos
¿Repetir? Repetiría si no fuera por el precio y por probar otras experiencias
¿Recomendable? Si
Valoración global de la experiencia: 7,5/10
Relato: Entro por la puerta y me atiende la Madame. Ya le había dicho que quería quedar con Tatiana por las fotos que había visto, así que me hace pasar y esperar en la habitación (en la entrada, por cierto, estaba Sara, menudo pibón). Ya entra Tatiana, un cuerpazo y unos ojos espectaculares, aunque la vista se te va a sus mayores atributos que son los pechos. Trae toallas y me ducho yo, pero ella no (espero que ya estuviera duchada, parecía limpia, porque si no tela, pero ya es feo que no se duche allí…).
Empezamos, se pone encima mía y empieza a acariciarte mientras te mira, te pasa los pechos por el miembro y poco a poco baja al francés. Un espectáculo. Mientras lo hace, intento tocarle los pechos y, de primeras, se deja, pero poco a poco va quitándose, se nota que no le gustaba o le dolían o vete a saber.
Vamos al polvo. Se pone encima mía a botar con esas pedazo de tetas, pero en cuanto ve que no me aguanto y quiero tocarlas y chuparlas quiere cambiar de postura.
Probamos unas cuantas, todas bien, misionero, 4 patas y algunas más.
Lo que si me gustó mucho es que me dejó terminar en sus tetas después de un buen francés y comida de gemelos.
Para mí la experiencia es positiva, pero como digo, mejorable, no me pueden poner esos pechos en la cara y luego quitarme el caramelo mientras lo saboreo.