Hace mucho tiempo que no posteo una experiencia… básicamente porque no he tenido ninguna desde hace meses. Esta jodida pandemia me ha hecho elegir entre el sexo y seguir viendo a mis familiares de alto riesgo. La única salida: el onanismo. Afortunadamente, la vacunación ha permitido que vuelva a las andadas hace muy poco, jejeje… Y qué manera de volver!!!!
De vez en cuando entro por aquí, y hace unos meses descubrí Tierna Juventud en el foro. Y llevaba tiempo haciendo planes de visitar esta casa que no conocía, por las fotos y las expes… Y sorpresa! Hace pocos días descubrí una nueva incorporación que me resultó muy familiar (BIA). En cuanto pude, llamé para pedir una cita con ella y salir de dudas.
Pues como ya imaginareis, efectivamente, era la chica que conocí hace 2 o 3 años y que no veía desde meses antes de la pandemia. Ufff… tal cual verla, me empezó a bombear el corazón al 200 por hora, porque llevaba tiempo rememorando las 3 o 4 citas inolvidables que tuvimos hace tiempo. Pues ya tengo una quinta para no olvidar. Pongo plantilla y luego relato.
PLANTILLA:
• Nombre de guerra: Bía
• Nacionalidad: Brasileña
• Forma de Contacto: teléfono de la agencia 654776260
• Hilo profesionales: [Sólo los usuarios registrados pueden ver los enlaces e imágenes. ]
• Web: [Sólo los usuarios registrados pueden ver los enlaces e imágenes. ]
• Fecha aproximada: Hace poco
• Lugar: Bravo Murillo
• Instalaciones: Normales, no muy nuevas, pero con algunas cosas buenas, como la cantidad de espejos para deleitarse con las vistas.
• Higiene: Perfecta.
• Precio: 100 € hora
• Edad: 25 - 30.
• Cara: Es lo único que no se ve en las fotos (que reflejan perfectamente la realidad). Preciosa para mi gusto. Mulata muy exótica, con ojazos almendrados y labios carnosos.
• Pelo: Moreno, rizado y recogido.
• Cuerpo: Cuerpo fitness con curvas. Muy formada pero sin muscular. Una genética envidiable. El único pero es la altura, sobre 1,60, aunque para mi que apenas rasco los 1,70 es ideal.
• Pecho: Tamaño medio, muy bien formado, pezones reactivos con gran aureola. Son operados, pero la verdad es que el cirujano hizo un buen trabajo, porque a penas se nota.
• Culo: Genética brasileña… no hay más que decir!.
• Piercings y tattos: Uno discreto en la cadera y sin piercing.
• Defectos corporales: Ninguno.
• Actitud: Muy dulce y dedicada a hacerte sentir bien. Estoy convencido de que le gusta lo que hace, o que le gusto yo (cosa que descarto de oficio, jeje).
• Conversación: Puede hablar de cualquier tema, pero tampoco se aprovecha de ello para perder el tiempo. Más bien te da conversación si tu lo pides.
• Besos: De lo mejor, busca constantemente tu boca. Besos con lengua, pero más tiernos y pasionales que alocados y libidinosos. A mi me gusta así.
• Fuma: No lo creo, soy un verdadero sabueso con el tema del tabaco, y no note nada..
• Francés: Natural, con dedicación, sin manos, suave y profundo a la vez, tranquilo y mirándote a los ojos…. ufff….
• Forniqueo: Estupendo, en la parte que le tocó a ella el esfuerzo, se nota que es una atleta. Conmigo sabe leer el ritmo que necesito.
• Griego: No pregunté, pero por la publicidad parece que sí hace
• Lo mejor: Actitud, cuerpo, belleza, cercanía… Con otra edad me habría enamorado de ella como un pardillo.
• Lo peor: No se si después de tantos meses sin actividad he bajado mi umbral de satisfacción, pero la verdad es que no encontré nada negativo que destacar..
• ¿Repetir?: Sin duda, espero que no desaparezca de nuevo y me deje verla unas cuantas veces más.
• ¿Recomendable?: Para gustos los colores, pero si eres más bien clásico y tranquilito en el sexo, conviene conocerla.
• Valoración global de la experiencia: 9,5. El 10 lo reservo por si encuentro algo parecido sin tenerme que rascar la cartera, jeje …
Ahora que tengo tiempo, os detallare pormenorizadamente la cita, para que podáis haceros unas pajillas como yo con otras expes, jejeje…. Y si no os apetece, podéis pasar directamente al RESUMEN.
DETALLES:
Al llegar me abrió una chica muy agradable, me ofreció bebida y me acomodó en la habitación que me había tocado y me solicitó la contrapartida económica (esta parte me gusta, porque ya no tenemos que hacerlo con la chica con la que has quedado). Estaba casi tan nervioso como la primera vez que probé el sexo de pago, en parte por tanto tiempo de ausencia y en parte por la duda de si sería la chica que ya conocía o no. En cuanto entró en la habitación, no hubo dudas. Me reconoció nada más verme, me llamó por mi nombre (se acordaba!), me agarró y me dio un buen morreo. Ufff, aquí ya empecé a temblar…
Acordamos darnos una ducha para refrescarnos, asearnos y... 5 minutos más tarde, ya me había corrido como un mirlo en su boca… He descubierto otra cosa nueva de la pandemia: me he sentido como un adolescente sin control eyaculatorio, jajaja… La verdad es que no puedo decir mucho de esta primera felación, porque estaba tan nervioso y excitado, que apenas lo recuerdo. De la siguiente, sí que guardo buena memoria, jeje…
Nos terminamos de duchar y nos secamos para tumbarnos un rato en la cama. Mantuvimos una breve charla recordando viejos tiempos, siempre ha sido muy simpática y dicharachera fuera del combate. Y en seguida le pedí que me dejara darle un masajito, y así hacía un poquito más de tiempo para mi recuperación (para eso no me he sentido como un adolescente, lástima!). Un gustazo masajear una espalda tan bien formada (hace bastante gym, es evidente), terminada en un generoso y firme trasero, coronado por unos preciosos hoyuelos de Venus, y completados por unas piernas bien torneadas y suavisimas. Parece que le gusta y que se va excitando (permitirme que lo recuerde así, no me amarguéis diciéndome que seguramente lo fingía). Empecé a tocarle entre las piernas y a besar su culito y su sexo (completamente depilado), que fui notando cada vez más cálido y mojado.
Bía noto que el soldadito empezaba a despertar de la siesta, y me propuso continuar con el sexo oral en un 69. Gracias a que había descargado mi furor en la ducha, disfruté mucho más conscientemente de su francés, muy completo, lamiendo y comprimiendo todos los puntos sensibles. En algunos momentos aflojaba el ritmo, a la vez que notaba temblar sus nalgas… Pensar que estaba disfrutando como yo el 69 me ponía más burro todavía. Hasta que paró abruptamente de comerme y empezó a apretarse fuertemente contra mi boca y a frotarse cada vez con más frenesí… Hasta que tras un ahogado gemido y entre el temblar de sus muslos me dijo que la había hecho correrse como una puta! Arggg… escribiendo esto se me está poniendo durísima otra vez…
Tras tomar un respiro y otra breve charla, recuerda que dejó abandonado a mi soldadito y se posiciona de manera que pueda seguir con el francés mirándome a los ojos. Despacio, suave, con bajada al escroto, vuelta a subir… Sin prisas, estuve un buen rato disfrutando de tan divina visión. Hasta que me di cuenta que como siguiera así, no iba a tener un coito en condiciones, que es lo que realmente a mí me gusta. Así que le pedí parar y que me dejara volver a acariciarla y masajearla para bajar un poco mis revoluciones e intentar subir las suyas.
Miro el reloj y apenas quedan 20 minutos, casi se me desinflo del bajón… que poco me queda para disfrutar a esta diosa. Nota mi desilusión, se levanta, me tumba boca abajo y me susurra al oído: “no te preocupes del reloj”…
Baja a asegurarse con un buen par de lametones que el soldadito está en estado de alerta, me pone el condón y empieza a cabalgarme, primero apretándose contra mí, besándome profundamente. Creo que no he dicho nada hasta ahora, pero sus besos son húmedos, profundos, suaves, pasionales, no lascivos ni de película porno (que de verdad no me atraen nada. Poco después sigue con la cabalgada pero inclinándose hacia atrás y dejándose masajear sus pechos y acariciar su clítoris mientras veo aparecer y desaparecer mi miembro dentro de ella (otra imagen para rememorar).
Le propuse darse la vuelta y seguir con un misionero, para controlar la penetración (y mi erección, que quería alargar hasta el último minuto). Seguimos besándonos, frotando nuestros cuerpos con cada penetración, entre sudo y jadeos. Sentí que podría seguir así media hora más, pero antes de que llamaran a la puerta prefería terminar la faena como corresponde. Le dije que quería darle por detrás (no griego). Me entendió perfectamente, se levantó y se apoyó de pié contra la pared, poniéndose de puntillas para empinar su trasero y mirándome por encima de su hombro me dijo “Fóllame por detrás. Quiero correrme de nuevo contigo”. “¡A sus órdenes mi capitana!” (esta es la última imagen para el recuerdo). La penetré, cada vez con mayor ritmo y energía, mientras masajeaba por detrás sus pechos, la besaba (incluso levemente mordisqueaba) en su cuello, o le daba suaves palmadas en sus nalgas… Hasta que no pude más y exploté dentro de su sexo (con condón, claro!), apretando los dientes para no gritar, en un intenso y prolongado orgasmo, que creo compartí con ella.
FOTOS:
RESUMEN:
Esta chica es un bombón y un volcán a partes iguales. Te besa, abraza y acaricia con pasión, o al menos es la impresión que consigue darme. Tiene un cuerpazo de escándalo (aunque es bajita, creo que andará sobre los 1,60), un tono de piel tostado (mulata) precioso, una piel suavisima, unos labios carnosos para hacerte gozar con sus besos y su francés y unos ojazos almendrados que cuando te miran con deseo se te queda el cerebro sin riego sanguíneo… Y sin tener yo gustos muy especiales, creo que domina a la perfección las artes sexuales más comunes (del griego, que creo que también hace, no puedo decir nada porque no es algo que haya practicado con ella). Se adapta muy bien a mi ritmo, que es más bien GFE en los primeros actos, para terminar con un poco de rock&roll. Si viviera en Madrid, y aunque me gusta probar cosas nuevas, sería un cliente fijo seguro.
Los siguientes 22 Usuarios dan las gracias a chopiteitor por este Post: