La traductora (que también la pelirroja o más conocida por Pilly) es una de las clásicas. Al menos hace quince años que la conozco. Se implica poco, pero no está mal. Eso si, te pido 30 euros, que es mucho para lo que ofrece. Suele estar frecuentemente.
La del pelo blanco que no os llame a engaño. Tiene sus años, pero también unas tetas bien duras y firmes, además de grandes, el conejo depiladito y jugoso y la piel más suave que muchas chicas de treinta. Y encima es una señora encantadora. Si os gustan la maduras, es una opción pero que muy buena.
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