En mi caso se te quitan las ganas cuando entras en las habitaciones a las que te llevan. Hace tiempo que no voy, pero es verdad que cuando pasas por allí hay cada una... En Ballesta hay más variedad, efectivamente, pero no deja de ser sórdido y las habitaciones igualmente indeseables. Estoy de acuerdo en que merece la pena pagar un poco más por otra calidad de servicio
|