Bueno... decirte que es como si hubiera escrito yo el mensaje... eso sí hace ya bastante tiempo. La muchacha le cogen unos cambios de humor que flipas (por cierto, ¿todavía revisa los billetes que pagas con máquina para ver si son falsos?). Su actitud llego un punto que era insportable y agresiva, y ya no volví más a ese piso. Me supo más mal porqué era también cliente de Esther, y ella sí que es una chica genial, y tampoco he podido volver con ella por tema de estar juntas en el mismo sitio y que Alejandra "es la que manda".
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