El sábado hice una nueva visita a este local, sobre las 19:00.
La mayoría de las chicas estaban solas y con cara de aburrimiento. Me tomé una cerveza mientras echaba un vistazo. Había unas cuantas chicas apetecibles de todas las formas y tamaños. A mí me gustan rumanas y delgaditas, y debo decir que había unas cuantas para elegir.
Se me acercaron un par de chicas, pero las despaché rápido porque no eran de mi agrado. Vi a Alina y me quedé con ella. Unos minutos de charla, apuro la cerveza y para arriba.
Como siempre que subo con Alina, la experiencia fue muy buena. Terminamos los dos sudando y abrazados en la cama. La pagué 50 euros, me agradeció que subiese con ella (como siempre hace) y nos despedimos.
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