¿Cuál es el nombre de guerra de la chica? Luna (Coco)
¿Nacionalidad? China
¿Dónde recibe? Calle Gumersindo.
¿Precio y duración de la cita? 1 hora, 80 €.
¿Edad aproximada? No le pregunté, pero aparenta poco más de 30 años.
¿Cómo la describirías físicamente (cara, pelo, cuerpo, pecho, culo, altura...)? Es la chica de las fotos; diría que son reales al 100 %. De cara me pareció guapa, delgada y con un cuerpo muy bonito. Especial mención al pecho: de tamaño medio tirando a grande. Son tetas naturales, así que las tiene ligeramente caídas, aunque nada exagerado. Para mí las tiene perfectas.
¿Cómo era la habitación o el piso? ¿Algo destacable? Piso recién reformado y muy resultón. La habitación tiene baño independiente, aire acondicionado y un espejo circular bastante grande.
¿Qué impresión te dio su higiene? Muy buena. Me ofreció ducharme antes de empezar y ella también se duchó. No noté olores raros ni que fumase.
Personalidad: Alegre, cariñosa y muy atenta. Me hizo sentir muy cómodo durante toda la cita.
¿Cómo fue la comunicación? ¿Hablaba español? Habla muy poco español, así que la comunicación fue bastante limitada, aunque suficiente para entendernos.
¿Qué fue lo mejor de la experiencia? Su actitud, la implicación durante toda la cita y lo bien que se mueve.
¿Qué mejorarías? La barrera del idioma.
Experiencia:
Llevo un tiempo buscando una asiática joven que trabaje bien y, animado por las buenas reseñas, decidí contactarla esta semana. Le escribí por WhatsApp, me pasó los precios y concretamos cita.
Llego puntual a la calle (muy discreta) y nada más avisarle por mensaje me abrió enseguida. Me recibió con un beso en la mejilla, vestida con un conjunto blanco de minifalda estilo teen que me gustó mucho. Me ofreció agua para beber, cosa que se agradece con el calor infernal que hacía ese día.
Ducha reglamentaria antes de empezar. Nos duchamos los dos (por separado). Me puse cómodo en la cama mientras esperaba que acabara de ducharse. Salió del baño y me alegró la vista con esas pedazo de tetas. Salté de la cama, emocionado como un niño pequeño

, y fui directo a comerle la boca y a chuparle las tetas

Estuvimos 5 minutillos de pie, comiéndonos la boca y metiéndonos mano, hasta que pasamos a la cama.
Ya en la cama, yo me tumbé boca arriba y ella procedió a lamerme los huevos de forma espectacular durante casi 10 minutos. Ya la tenía dura antes de empezar, pero con cada lametazo la polla se me ponía aún más tiesa, palpitando y estremeciéndose. Con cada palpitación golpeaba ligeramente su nariz y sus gafas. Creo que ella también disfrutó poniéndomela dura y tentándome. La verdad es que nunca me habían pegado una lamida de huevos tan buena.
Tras ponerme a mil con la lamida de huevos, empezó con pequeños lametazos por la polla y de repente se la metió entera, hasta el fondo de su garganta y haciendo tope con la nariz. Estuvo un buen rato follándose la boca ella sola. Luego le agarré la cabeza para hacer presión y le hice un poco de facefuck. Brutal.
Cuando ya estaba a punto de explotar le pedí que me cabalgara. Aquí me sorprendió gratamente ya que, al contrario de la mayoría de chinas con las que he estado (bastante paradas), Coco/Luna se mueve como una auténtica latina, con mucho ritmo y ganas. En poco tiempo me sacó el primer disparo.
Después del primero me dio la vuelta y me hizo un masaje corto boca abajo. No soy muy fan de los masajes sin camilla, pero lo hizo bien: me preguntaba si la intensidad estaba correcta y la iba ajustando. Aunque sinceramente, durante el masaje casi no pude relajarme ya que no paraba de pensar en la mamada que acababa de hacerme y estaba deseando repetir de nuevo.
Y a eso fuí: tras pocos minutos de masaje, me di la vuelta y le pedí otra mamada. Esta vez puso una servilleta debajo de los huevos y me hizo otra garganta profunda mucho más salivada, con arcadas fuertes. Debo decir que mi polla no es grande y no parecía suponerle ningún reto; se nota que es toda una maestra y que no tendría problema con pollas más grandes.
Tras la segunda ronda de garganta profunda pasamos al folleteo de nuevo: primero a 4 patas (tiene un culo bastante redondito para el estándar chino y las vistas son espectaculares). Sus gemidos tímidos y naturales me pusieron muy cachondo. No hizo gritos exagerados ni sobreactúo.
Estuvimos un rato así y luego la puse en misionero, donde le di fuerte hasta quedarme sin aliento y me corrí.
Ducha de nuevo para acabar y mientras me vestía charlamos un poco. Me dijo que le gustaba Mallorca, pero que su estancia dependía de si recibe más clientes. La verdad es que me extraña que no tenga más movimiento, porque trabaja muy bien y es un encanto. Si la visitáis cuidadla bien, chavales, a ver si conseguimos que se quede más tiempo.
Yo estoy planeando ya una segunda visita ya que me quedé con ganas de correrme en su boquita.