Besos y pasión
Buenas foreros,
Estuve hace unos días con esta mujerona. Hace tiempo que quería visitarla, porque sus fotos me daban un morbillo especial (especialmente la que está sentada en la escalera). Quedamos por teléfono porque no tiene whatsapp. Con voz dulce me explicó sus servicios y quedamos esa misma tarde para 1h por 90 euros. Ya por teléfono me dijo que le gustan los besos, confirmándome lo que dice en su anuncio: "lo que ofrezco es hacer el amor como lo hacen los amantes. Besar, besar, besar y besar hasta que duelan los labios y, mientras, explorar cada rincón de tu cuerpo con mis manos". Doy fe de que es cierto.
El piso lo comparte con otra chica a la que no vi. Tras la ducha de rigor pasamos a la habitación, nos sentamos en la cama (yo ya desnudo, ella aún vestida) y empezamos con los besos. Miles de besos profundos, entrelazando las lenguas, jugando con los labios, mordiéndolos... Como si estuvieras besando a tu novia, con pasión y entrega total. Creo que es la primera vez que encuentro una chica en este mundillo que bese así. Brutal.
Me pidió el dinero por adelantado antes de pasar a mayores. Me pareció un detalle un poco corta-rollos, pero entiendo que la chica habrá tenido malas experiencias y que no puede fiarse de todo el mundo a la primera.
Muchos preliminares, besos por el cuello, ir desnudándola poco a poco, acariciarla, chuparle us pezones... Sus pechos son grandes y naturales, aunque algo fláccidos, igual que la tripilla, también algo fláccida, lo típico de haber sido madre. Para mi los besos y los preliminares son fundamentales y con ella es un lujazo... Miradas, abrazos, más besos. Nos tiramos así casi 20 minutos.
Después, ella toma la iniciativa de hacerme un francés bastante bueno, con ratos de GP. En el folleteo, todo muy rollo GFE, con miradas, besos y abrazos. A mi me gusta así, así que disfruté como un enano. Cuando veía que estaba a punto de correrme, paraba de follarla un momento y pasaba a comerle su sexo. No es una chica que finja gemidos ni nada por el estilo. Todo fue muy natural. Creo que disfrutó bastante, se tocaba el clítoris mientras yo recorría con mi lengua sus labios vaginales y el interior de su húmedo coñito, que estaba delicioso.
Tras probar unas cuantas posturas, al cabo ya de media hora, empapados en sudor, me corrí con ella encima de mí, cabalgándome... Una gozada como se mueve, sin poner pegas a nada.
Por último, acabamos el encuentro con 10 minutos de masajito relajante que ella me propuso. Los masajes no son su fuerte, pero le pone interés.
Me quedé más feliz que una perdiz y con ganas de repetir en cuanto la ocasión sea propicia.
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