La corrida y la faena
Buenas tardes compañeros
Lo primero que tengo que decir que el forero compañero tiene razon y las fotos son mas falsas que un euro de madera pero la chica que responde a esos anuncios esta igual de buena o mas que la dueña de las fotos
Nombre de guerra: Samanta
Nacionalidad: Parserita colomniana
Forma de Contacto: Whatsapp
Hilo profesionales: No have
Web profesional: Yo la encontre en el destacamos de santander el santandercitas
Fecha aproximada: Hace poco
Lugar: Santander
Instalaciones: Su piso donde recibe
Higiene: Yo los coños me los como recien lavados
Precio: 120 por la hora que estuve
Edad: . 26
Cara: No carisimaa pero muy guapa
Pelo:Melena negra larga lisa
Cuerpo: Combi completa
Pecho: Globos gigantes
Culo: Peerfecto
Piercings y tattos: Algun tatuaje
Defectos corporales: Esta cañon
Actitud: Complaciente
Conversación: No voy hacer un proyecto de un puente. Hablaar se va al psicologo
Besos: Si
Fuma: No se porque yo no fume y ella tampoco
Francés: Natural con muchas babas
Forniqueo: Correcto y muy satisfactorio dadas las circustancias
Griego:Por desgracia no
Lo mejor: El que fuera sin haber sido planeado
Lo peor: Que no se deje follar el culo
¿Repetir? estoy lejos
¿Recomendable? si
Valoración global de la experiencia: 8
Relato:
Colombiana, recién llegada. Me escribió por privado con ese tono entre descarado y simpático que desarma. Me dijo que tenía ganas de pasarlo bien, que si quería terminar el día como se debe, la acompañara. No me lo pensé.
Me abrió la puerta con una sonrisa traviesa y un gin-tonic en la mano. “Estás sudando feria, torero”, me dijo. Y me ofreció otro. Lo acepté. Ese fue el inicio.
El primer asalto fue rápido, puro instinto. Ni tiempo de sentarnos. Me besó con hambre, con lengua, con presión justa. Se subió encima y marcó el ritmo como si lo llevara ensayando. Me dejé llevar. Me vine abajo como si me hubieran dado un estoconazo en toda regla. Ella, encima, riéndose.
“Venga, que aún te queda otra oreja”, me soltó entre carcajadas.
El segundo fue más suyo. Me llevó a la cama, bajó la luz, puso música suave. Se convirtió en otra: lenta, provocadora, sensual. Me hablaba al oído, me arañaba el pecho, me cabalgaba con control absoluto. Me susurraba cosas que no puedo repetir aquí. Acabé otra vez, esta vez más profundo, más rendido, más feliz.
Nos tumbamos en silencio, respirando fuerte, con los vasos vacíos al lado y la sensación de haber vivido algo real.
Dormí como un crío.
Fotos:
Yo le pedi fotos sabiendo lo que por aqui se dijo y me las mando sin problema, me comento que tiene conocidos en Santander y tiene que ser discreta. Por wasap te las manda
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