He vuelto a estar una vez más, con este sueño de mujer.
Fue una hora y media que pasó en un pis-pas, volviendo a dejarme con un vacío terrible. Necesitaba estar mucho más tiempo en su compañía, hablando con ella, acariciándola y volviendo a hacerle el amor... porque con Pilar, no hago sexo. Hago el amor.
Tengo con ella una relación, que por lo menos por mi parte, es más de amistad con derecho a roce, que de escort/cliente. Con Pilar, no estoy alquilando un trozo de carne para mi placer. Le estoy pagando, por el tiempo que me dedica.
Tal como me gusta a mí, a ella también le gusta, empezamos por hacer una fantasía, en la que ella se implicó muchísimo y yo también. Lo hemos hecho de maravilla. Fue el reencuentro entre dos personas que se quieren mucho y que, por circunstancias de la vida, no se veían hacía años.
Nuestra implicación fue tal, que me sentí enamoradísimo de ella por momentos... y no solo.
Nos hemos hecho de todo, por mi parte con pasión y por la suya con mucha implicación.
El sexo vaginal fue maravilloso, el anal inmejorable y el oral mutuo (incluyendo beso negro), una delicia.
Me encantó hacer con ella un sesenta y nueve negro. Su higiene y aroma natural, me permiten hacerlo, con la más completa tranquilidad.
Sus senos pequeños pero firmes y muy bien formados y sus maravillosos pezones, parecen haber sido esculpidos por Miguel Ángel, para el placer de mi boca. Sus lindas piernas me chiflan, sus lindos pies que me encanta besar, son otra maravilla. Su expresión me enamora.
Me encantaría haberla encontrado hace años, en otras circunstancias. No sé lo que sería yo para ella, pero desde luego, ella sería para mí la mujer ideal, porque además, su educación, su dulzura y sus ojos tiernos, me derriten el corazón.
¿Hay mujeres más jóvenes y más guapas? ¡Por supuesto! Pero, para mi gusto, no es fácil encontrar un conjunto más armonioso, con tanto cariño y tanta sensualidad, combinados con ese espíritu de tigresa en celo, que hacen de Pilar una amante inmejorable.
Pilar... si me estás leyendo, quiero que sepas que anhelo el día, en que tenga el placer de volver a estar contigo...