Experiencia de la semana pasada en su casa.
Entras a través de la cocina que está a la entrada.
Casa bastante desordenada que no quiere decir sucia.
Habitación con cama grande y llena de muebles y cosas.
Al pasar por el salón que tienes que cruzar hay una cámara sobre la puerta de su habitación y al salir a la ducha otra cámara sobre la puerta del baño.
Punto muy negativo y se lo dijo y me dijo que era la alarma.
Al volver de la ducha ya está esperándome sobre la cama sin ropa.
Ha cogido muchos más kilos que desde la ultima vez. Ella no se ducho.
Me da un botella de agua y pago 80€ por anticipado.
Comienza con un buen francés sin manos y me saca el primer disparo.
Luego unos minutos de charla sobre le vida y vuelta a la faena.
Se sube encima y me enfunda. La boca tenía un olor raro y desagradable así que le mantenía distancia.
La visión es buena con ella encima.
Lo malo es que tiene encendida la TV solo con música y la pantalla en blanco. Mucha luz.
Segundo disparo, me limpio con papel y toallas sin ir al baño por las cámaras y me visto y adiós hasta nunca más. No me gusta que me graben.
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