Saludos a todos, la semana pasada volví a visitar a esta madurita de fuentebravía, como la otra vez me dejó contento, (la experiencia está en este hilo) pues me decidí a repetir. Todos sabemos que esto de las lumis es una lotería, una misma lumi puede darte un servicio cojonudo, y vuelves y resulta que no es lo mismo, pero para nada ha sido el caso. Sigue recibiendo sola, el piso está como una patena de limpio, olor a incienso, velitas, etc. Físicamente no esperéis un cañón, se trata de una mujer de 50 años muy bien llevados, aunque sigo pensando que puede tener algunos más, pero bueno, delgada y tetas firmes, alguna que otra arruguita pero por lo general bien. Desborda simpatía en todo momento, te trata con mucha familiaridad y se preocupa de que estés a gusto, preguntando en todo momento que quieres hacer. No hace griego, el francés natural y si quieres hasta el final, sin necesidad de pagar suplemento.
Nada más llegar me pasó a la habitación y me dijo que me pusiese cómodo que iba a cambiarse. Llegó con un tanga rojo y las tetas al aire, y me preguntó si venía duchado. Le dije que sí y procedió a limpiarme con una toallita, luego de esto empezó a besarme por todo el cuerpo suavemente, hasta llegar al sitio, donde empezó con besos suaves para después metérsela en la boca, lo cierto es que pocas veces me la han chupado como lo hace esta señora, tiene un talento natural, y el equilibrio perfecto entre ritmo y sensualidad, y la presión de los labios la correcta, no apta para los que gusten de una mamada bestia en plan hard porno. Después me enfunda y un poco de folleteo, es estrechita de coño, muy apretadito. Me preguntó al igual que la otra vez que si quería el terminar en su boca, ofrecimiento que sólo un loco rechazaría. Una mamada con una gran maestría y con una implicación sobresaliente, y después de la corrida siguió chupando otro tanto hasta que se me vino abajo. Me ofreció lavarme, me lavé y hasta la
próxima. Todo por 40 euros media hora, aunque es media hora simbólica, puesto que en la casa no hay nadie más, ella no lleva reloj ni móvil, y en la habitación tampoco hay reloj, de hecho yo estuve 40 minutos, vamos que esta mujer se preocupa porque te vayas con una sonrisa de oreja a oreja. Se lo comenté, y me dijo que ella eso de estar pendiente del reloj lo considera una falta de cortesía, hombre si contratas media hora tampoco vas a estar una hora o más, pero que prefiere estar 10 minutos más, satisfacer al cliente, y que vuelva, que cortar y dejar a medias a una persona y que, por consiguiente, no llame más.
En fin compañeros, a quien le gusten las maduritas, una francés excepcional, higiene y limpieza, y buen servicio, sin duda es una excelente opción.
Saludos!!