Recaida
Bien pensado el que dijo que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra... Una tarde reciente buscando por anuncios de masajes vuelvo a ver el de esta chica, Ana, recuerdo la expe anterior y, ante la ausencia de otras ofertas mas atractivas me autoconvenzo que que era posible que hubiera mejorado su técnica dado que en la primera ocasion acababa de empezar en estos menesteres y decido llamar, como siempre te atiende otra chica por teléfono que informa de tarifas, modalidades que hace la "masajista", horarios... por fin quedo para una hora con la terminación que surja 100 €. Llegado el momento subo al ático y allí me abre la puerta Ana en negligé, sujetador y braguitas negras, físicamente es como describí en la anterior expe, quizá ahora algo mas rellenita pero bastante agradable a la vista; me pasa al "despacho" donde abono el precio y posteriormente a una habitación pequeña con un colchón en el suelo y decoración al uso en este tipo de servicios. Me proporciona los útiles de aseo y me acompaña al baño que está en el pasillo. Cuando regreso está esperandome la chica, me indica que me tumbe boca abajo e inicia un pseudomasaje que consiste en aplicación de aceite por todo el cuerpo y lo más erótico que hay es que se sienta sobre mis glúteos al tiempo que se quita el sujetador y se deja la braguita en una pierna... sin orden ni concierto, sin morbo, sin... masaje erótico, amenizado por una música desde su móvil interrumpida por continuas llamadas y soniditos de mensajes... Al parecer esta chica entiende que el masaje erótico es eso, aplicación de aceite con ella desnuda o en paños menores, y que el cuerpo a cuerpo es sentarse sobre los glúteos y el lingam una burda paja castellana mientras jadea un poquito. En fin de las peores experiencias en esto de los masajes que he tenido. Lo único positivo es la educación y el trato en todo momento correctos.
En fin, así lo he vivido y así os lo relato, cada cual...
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