Natthy estrella del porno +393445135136
Nombre de guerra: Natthy
Nacionalidad: Chilena
Forma de contacto: Whatsap de su número italiano +393445135136
Ubicación: Calle Infanta Mercedes, Madrid (apartamento particular)
Precio: 300€ la hora + 50€ por griego
Fecha: Esta misma semana
Edad: unos 30 y algo
Cara: 9/10 – Morena de pelo, mirada penetrante, cara de "zorra mala" que enamora. Expresión muy sexual.
Cuerpo: 9.5/10 – Tipazo estilo actriz porno. Delgada, esbelta, con curvas marcadas. Altura aproximada 1,65 m. Piel muy blanca, casi de porcelana, lo que hace que los tatuajes negros resalten de manera espectacular.
Pecho: 10/10 – Grandes, operados pero muy bien hechos, firmes y espectaculares.
Culo: 8/10 – Proporcionado, redondo, perfecto para el griego.
Tatuajes: Muchos, toda la espalda completamente tatuada sobre su piel blanquísima. Pelo moreno, largo y liso. Tambien tiene piercings
Actitud: 10/10 – Insaciable, brutal, sin complejos. Se entrega al 200%.
Higiene: 10/10 – Todo impecable, apartamento limpio y ordenado.
Repetir: Sin ninguna duda, aunque se va pronto de España.
Relato de la experiencia:
Vi sus fotos y sus videos y me quedé prendado. Menudo cuerpazo. Morena de pelo, con esa cara de "zorra" que tanto me gusta, los labios carnosos, tatuajes por todas partes… la espalda es una obra de arte del tatuaje. Pero cuando la vi en persona, lo que más me impactó fue su piel: blanquísima, como de porcelana, y sobre ella los tatuajes negros parecían dibujados con tinta recién aplicada. Un contraste brutal. Llamé al número (+393445135136), contestó rápido y con buen acento chileno. Quedamos en un apartamento de la calle Infanta Mercedes.
Llegué y el edificio estaba bien. Subí, llamé y me abrió ella. En persona es tal cual las fotos: delgada, con esa piel tan blanca que realza cada tatuaje, unas tetas operadas enormes pero muy naturales al tacto, cinturita de avispa y ese aire zorron que te derrite. Iba con ropa interior sexy, provocando desde el primer segundo. El piso es un apartamento privado, limpio, ordenado, sin ruidos ni compañeras a la vista. El baño estaba junto a la habitación, todo muy cómodo.
Pagamos los 300 de la hora más los 50 extra para el griego, sin ningún tipo de problema. No hay prisas, pero ella tiene una energía que te contagia. En cinco minutos ya estábamos desnudos. Qué cuerpo, madre mía. Espalda completamente tatuada sobre esa piel blanquísima, piernas finas, culo redondo. Y esas tetas… grandes, redondas, duras, perfectas.
Se puso de rodillas ella solita. Ahí empezó la magia. Se come la polla como si llevara hambre de días. No solo la chupa, la engulle. Llegaba hasta el fondo de la garganta sin problema, con una habilidad que parece sacada de una película porno. Me miró con los ojos llorosos mientras se la metía entera, y casi me da algo. Luego pasó a los huevos, me los chupó con delicadeza pero con muchas ganas. Brutal.
Me dejé llevar y le follé la boca un buen rato. Aguanta como una campeona, sin quejarse, con esa sonrisa pícara. Cuando le dije que me iba a correr, se la sacó de la boca, me miró y me dijo: "Ven, échamela en la boca". Me corrí dentro, y no solo eso: se tragó toda la leche, me limpió la punta con la lengua y se rió. Un minuto de oro absoluto.
Después de un descansito comenzaron de nuevo las hostilidades jejeje. Ella misma me puso el preservativo y me montó encima. Cabalgaba como si no hubiera un mañana, se movía con una energía increíble, gemía fuerte, se agarraba las tetas. La puse a cuatro patas, y después de un rato de vaginal, pasamos al griego. Para eso sí que hay que pagar extra, pero vaya 50 euros mejor gastados de mi vida. Aprieta muchísimo, controla la salida, y gime rico. Se nota que le gusta o es una actriz de Oscar. Me dio igual, el caso es que estuve a punto de correrme del placer.
Me pidió que me viniera en su cara, y no pude negarme. Segundo disparo de la sesión, justo al cumplirse la hora. Me quedé sin respiración, sudando, con las piernas temblorosas. Ella se limpió, me dio un beso en la mejilla y me ofreció una ducha. Todo con una naturalidad pasmosa.
Lo mejor:
- Es una máquina del sexo. Incansable, insaciable, y brutal en la cama.
- La mamada con garganta profunda es de otro nivel.
- Se traga la leche y encima sonríe.
- El griego merece cada euro extra.
- El apartamento es privado, limpio y discreto.
- Físicamente es un 10: delgada, piel blanquísima que realza los tatuajes negros, tetas operadas perfectas, espalda tatuada, cara de zorra mala.
Lo peor:
- Se va pronto de España. Una lástima.
- El precio es alto (350€ la hora con griego), pero calidad-precio está más que justificado para una auténtica pornstar.
Valoración global: 9.5/10. Una experiencia para recordar, de esas que te marcan. Si te gustan las mujeres de piel muy blanca llenas de tatuajes negros, con cuerpo de infarto, actitud pornstar y una capacidad oral impresionante, Nathy es la reina del porno. Repetiría todos los días si pudiera. Una pena que se marche.
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