Nombre artístico: Paulina (de Méjico D.F.)
Edad: 26 (dice su web... tal vez sea algo más)
Enlace:
Paulina en Girls Madrid. Escort independiente latina con teléfono 681-262-974 (681262974). Conócela en GirlsMadrid y GirlsBCN.
Fecha encuentro: Hoy mismo, víspera de Reyes.
Lugar de encuentro: su piso. Muy bien puesto.
Tiempo contratado: 1 hora. 200 aurelios.
Físico: 7
Implicación: 6
Besos: con lengua, pero pocos.
Francés: Sí (Normalito. con goma, pero porque lo pedí yo que soy un escrupuloso)
Griego: Lo habla, pero al final no lo caté y creo que me perdí lo mejor.
Pechos: Tuneados. Excesivamente duros al tacto. No resultan agradables.
Estatura: Alrededor de 1,60. Manejable, por tamaño.
Trasero: Aceptable. Un poco blando, para mi gusto.
Comentario:
Hoy me había quedado solo en casa. Los niños habían ido a casa de mis padres, a pasar allí la noche de Reyes. Por estas fechas, mi mujer y yo solíamos ir al cine, pero desde su fallecimiento hace dos años las paso yo solo. Y esta vez no me apetecía. Necesitaba algo de compañía femenina, así que decidí hacer un poco de I+D.
Llamé a Paulina, que me pilla relativamente cerca de casa. Así me podía evitar el metro, que en estas fechas es simplemente la antesala del Infierno. Me habían llamado la atención sus fotos.
Buena atención telefónica, me explicó los servicios que prestaba, como llegar, etc. Vamos, lo habitual en estos casos. Llegué con unos diez minutos de adelanto, así que la llamé para decírselo y no me puso ningún problema para subir a su piso. Un punto positivo para la chica.
Entré en el piso. Es moderno, pero acogedor.
La primera impresión que me llevé de la chica no fue buena. Es mona, pero no tan sexy como parece en las fotos. Tienen demasiado Photoshop. El culo, por ejemplo, que en las fotos aparece respingón, lo tiene ligeramente caído, y se le notan algunas estrías. Es muy bajita -al menos para mí, que mido 1,90-. La cara es menos atractiva de lo que aparenta. El problema son sus ojos, que los tiene demasiado pequeños.
La faena fue de alivio, y nada más. Al principio consiguió calentarme, pero paró demasiado rápido con la suerte de capote, y quiso pasar demasiado pronto a las banderillas, con lo que el 'colega' se quedó con cara de bobo y decidió ponerse en huelga.
Mamadita de la moza, para ver si conseguía animarle un poco. Entre tanto ella se metía un vibrador, dado que mis artes amatorias parecían las de colegial de 1º de BUP. Y es que no conseguía que la chica me acabara de poner cachondo... Cuando le toqué los pechos -se deja sin problemas-, me dieron repelús. Parecía como si en vez de silicona le hubieran puesto dos pelotas de balonmano. No me gustaron y a partir de ahí la cosa fue de mal en peor para mí.
Debo reconocer que la chica le puso interés, al menos al principio. Pero debió cansarse de mi falta de respuesta. Al final me empezó a masturbar. Yo pensé que me estaba preparando para una penetración, pero se limitó a seguir dando caña -pese a mis sugerencias para cambiar- hasta que me corrí. No le di demasiada importancia, porque pensé que todavía quedaba tiempo para una segunda vez -que en teoría va incluida en el precio-, pero al cabo de unos minutos de charla, se levantó de la cama, se fue a lavar y me mandó para la ducha.
Beso de despedida, y adiós muy buenas.
En resumen, la paja más cara que me he cascado en mi vida -la mitad del trabajo lo hizo mi mano-.
¿Repetiría? Pues no, la verdad sea dicha. Los doscientos napos no se corresponden con la calidad del servicio.
Espero que otros compañeros de fatigas tengan mejor suerte, porque la chica puede ser de las que responda bien aquellos que sepan llevar el mando y darle caña. Pero para los pardillos como yo, pues mejor no.
Nota: el griego puede ser muy interesante. Le metí un dedo por el ano y la tía se mojó al instante. Manejaba el esfínter de tal forma que parecía una prensa hidráulica.