Estuve recientemente con esta chica dándome un masaje y elegí la tarifa de 100 euros la hora que incluye ducha erótica con ella y terminación en francés.
Antes de pasar a relatar mi experiencia decir que no suelo ser usuario de los servicios de masajes y hay cosas que no sé valorar muy bien porque no tengo referencias con quién comparar, pero daré mi opinión inexperta.
En primer lugar físicamente está muy buena, cara exótica pero bonita, tiene rasgos latinos pero no de indígena (no sé si me explico), es guapilla sin volverte loco y con una sonrisa bonita. Tetas bonitas a la vista, pero efectivamente para mi gusto un poco duras al tacto (operadas como se ha dicho), las prefiero naturales, pero le quedan visualmente bien. Culo bonito y piernas tal vez un pelín delgadas para mi gusto, pero en conjunto está buena.
Me recibió con un vestido negro ajustado y tacones, una delicia y pasamos a la ducha donde ya la pude manosear a gusto. Está suavecita y es un placer tocarla el culo duro, no tanto la tetas, demasiado fijas. Primeras caricias en el coño y algún pico suelto. Insisto en su coño y empieza a gemir como si se fuera a correr, creo que era para hacer ver que se había corrido y dejara de masturbarla, me parece imposible que se corriera en tan poco tiempo. Debo decir que iba cargadisimo y estaba muy ansioso por tocarla y tal vez no fui excesivamente delicado, pero ella no se quejó en ningún momento.
Luego al tatami, empezando por las piernas y se la puede ver bien en el espejo. Cuando empieza a restregarse las tetas sobre mí intento tocarla, tal vez con muchas ganas porque se ríe y dice que si me quiero darme la vuelta ya. Es decir no llegó a masajearme la espalda porque estaba ansioso por meterla mano, cosa que pasé a hacer tocando y lamiendo tetas, cintura, culo, piernas, pies... A mis anchas. Besos ya digo que algún pico, pero ella es sensual y no echas en falta más. En momento determinado me dice que qué final quiero porque si no se ponía no iba a dar tiempo. La digo que chupe cosa que hace mal para mi gusto y esta es la pega que me fastidió la cita. Mucha mano y poca boca y yo venga a decir "con la boca, cariño" pero a los 10 segundos volvía a la mano. Más que una mamada recibí una paja, tanto es así que me pilló a punto de correrme pajeando, se lo dije "me voy a correr, chupa" y ni caso me terminó con la mano. Decepción total en este sentido porque pagué francés. No dije nada porque la chica es simpática y yo soy gilipollas. Me mandó a la ducha y para casa. Al mirar la hora de salida habían pasado 55 minutos, duchas incluidas, o sea que bastante relojera.
En resumen está muy buena y todo iba genial hasta que decidió que una paja era suficiente para mí pese a haber pagado por francés.
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