Sí, es ecuatoriana de Guayaquil, y efectivamente habla un poco demasiado. Antes estaba más delgadita, y como de cara es agradable, tenía su cosa (es una ecuatoriana blanquita, no es indígena ni de color tostado).
Yo cuanto voy, como tres o cuatro veces al año, le dejo que me haga en sí muy poco masaje (no me gusta gran cosa, es muy desordenada en eso, como ya se ha dicho) y le pido que se centre en que me acaricie los genitales, etc. Ya me tiene pillado el tranquillo y la verdad es que en eso me encanta, me tiro casi todo el rato con caricias, paja, etc., y me resulta un dinero muy bien invertido. Me da la sensación de que si se lo pidiera me la chuparía, tengo muy buen rollo con ella, pero ya sabéis lo cambiante que es esto, con unos sí, con otros no... Yo lo hago por comodidad -una hermana mía vive al lado, y cuando bajo a Madrid a veces paso por allí-, por morbillo y porque como sabe exactamente lo que busco, me lo hace.
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